Relaciones interpersonales

¡¡No me vengas con eso ahorita!!

Este debate contiene 10 respuestas, tiene 7 mensajes y lo actualizó Imagen de perfil de Mauricio Sosa Santibáñez lecontrefacteur hace 3 años, 5 meses.

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  • #3674
    Imagen de perfil de Sebastián Lomelí
    sebastianlomeli
    Participante

    Uno de los peores vicios de quienes han decidido tomarse en serio la filosofía y la lógica es la maña de argumentar en toda circunstancia. Lo cual resulta en muchos casos impertinente, cuando no simplemente irritante. Es como si quisieran revivir el odio que les causó Sócrates a los atenienses. ¡¿Qué no saben que son molestos?! Muchos diremos que la filosofía incomoda, hace preguntas sobre lo que todo mundo dice entender, y siempre se atreve a preguntar si las cosas realizadas se han hecho como se debía. ¡Vaya soberbia! Pareciera que la filosofía no conoce límites.
    Pero ¿existe un límite a las preguntas? ¿Hay un contexto en el que los argumentos parezcan superficiales? A este contexto lo llamamos circunstancia. El concepto lo introdujo el filósofo español José Ortega y Gasset, y se refería a que todo ser humano vive en un “espacio” del cual no puede distinguirse. Este espacio o contexto está hecho de historia, relaciones personales, objetos que nos son familiares. La circunstancia es en donde vivimos; por eso hay cosas que no son urgentes y otras que ni siquiera entendemos. Así, si alguien nos pregunta por la importancia de discutir el racismo en México, diremos que ese es un problema actual, que nos pertenece. Sin embargo, si algún alemán nos quiere mostrar la importancia cultural de Lutero en todo el mundo, tendrá que hacer un esfuerzo mayor para convencernos de su importancia.
    El término circunstancia es antecede de otros conceptos como “mundo”, “mundo de la vida”, “horizonte”, etc. En todos estos casos se quiere nombrar el límite en el que las cosas son verosímiles, relevantes y cercanas.
    Dicho esto, ¿cómo saber cuándo argumentar? ¿Cuándo estamos haciendo preguntas y argumentos relevantes y cuándo sólo estamos insistiendo en cosas triviales? ¿La filosofía tiene que atenerse a lo que consideramos importante en nuestra circunstancia? ¿Hace mal la filosofía en preguntarse cosas que todos ya “saben”? Más aún, ¿acaso la lógica no nos permitiría jugar en un espacio hipotético en el que no existe ninguna frontera histórica?
    Este foro tiene que ver con el concepto de “circunstancia” del Ámbito de acción de Relaciones Interpersonales, pero también con los distintos Aprendizajes de Lógica acerca de los argumentos. Por ejemplo, el 9: ¿Cómo decir lo adecuado para cada ocasión?, 12 ¿Cuándo estamos dando buenas razones? y 14 ¿Cómo debo argumentar?

    #3675
    Imagen de perfil de Karla Alday
    karlaalday
    Participante

    Hola @sebastianlomeli y todos los miembros de este grupo. Tengo varios ejemplos de situaciones en las que considero que no viene al caso ofrecer argumentos, por ejemplo: cuando nadie nos los pide, no son necesarios y no traen ningún beneficio. Pienso en situaciones límites como la muerte de un ser querido, la enfermedad o hasta el amor. Imaginemos que ha muerto la esposa de un amigo muy querido, yo llego y me pongo a explicar que todos mueren, a argumentar la ineficacia de los rituales funerarios o a ensillar las cosas que pudieron haber evitado la muerte. O imaginemos que mi mejor amiga acaba de tener un bebé y yo voy a explicarle las razones por las cuales tener hijos en un país como el nuestro es una mala decisión… O sea… ¡ni al caso mis comentarios! ¿No creen?

    #3679
    Imagen de perfil de Román Suárez
    RomanSuarez
    Participante

    Hola @sebastianlomeli @karlaalday, coincido con la postura de Karla en principio, aunque pienso que a veces la prudencia puede confundirse con indiferencia. Es decir, el hecho que alguien no pida un argumento no quiere decir que no lo necesite. Los ejemplos que pones como la muerte o el nacimiento son interesantes porque son casos en los que en general las palabras, y en particular los argumentos, suelen salir sobrando y prueba de ello es que hay fórmulas verbales que sirven como monedas de cambio en esos momentos en que decir algo es muy difícil o casi imposible, pero en otros casos me parece que los argumentos no queridos a veces son los más requeridos. Pienso en la situación actual que se vive en varios estados del país, pero sobre todo en Oaxaca y recuerdo un video en el que la madre de uno de los muchachos que fue asesinado la noche de los disturbios pide una explicación de lo que pasa.

    Saludos

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Román Suárez RomanSuarez.
    #3681
    Imagen de perfil de Román Suárez
    RomanSuarez
    Participante

    Me acordé de este foro cuando leí este párrafo de Damián Tabarovsky que aquí les comparto

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Román Suárez RomanSuarez.
    #3685
    Imagen de perfil de Román Suárez
    RomanSuarez
    Participante

    Aquí las imágenes que no se subieron en la publicación anterior.

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    #3688
    Imagen de perfil de Lorenzo
    @buenoetica
    Participante

    Yo no se que hacer cuando los alumnos discuten y no se dan cuenta de las cosas que dicen @sebastianlomeli a eso se refiere profesor?

    a mi me enseñaron a no discutir de política o de futbol @karlaalday pero esos ejemplos también son buenos, muy incomodos je!

    #3689
    Imagen de perfil de Paola Rochon Herrera
    PaolaRochonHerrera
    Participante

    Hola a todos. Me parece que argumentar y cuestionar sin límites, nos lleva a plantearnos un escenario en donde la vida se torna imposible. Uno no se sube al autobús interrogando al conductor sobre la tarifa ni esgrimiendo argumentos para mostrarle la injusticia social que vivimos día a día. Si actuáramos de esta forma, no llegaríamos ni a la puerta de nuestra casa. Saber cuándo es pertinente argumentar o cuestionar en público, es algo que el contexto nos lo va indicando. Desarrollar el buen sentido común, es una tarea que debemos realizar continuamente para no ser imprudentes. Sin embargo no me parece fácil describir detalladamente cuál es la justa medida, pues en ocasiones callamos cuando quizás hubiera valido la pena hablar y viceversa.

    #3690
    Imagen de perfil de Sebastián Lomelí
    sebastianlomeli
    Participante

    @karlaalday en efecto hay momentos en los que el gusto y el decoro (sí, aunque suene a discurso de abuelita) uno no debe argumentar. Pero no creo que debamos formularlo como tú lo pones: “cuando nadie nos los pide.” Creo que un ejercicio político de la argumentación es opinar aunque nadie nos haya preguntado. Esa es la situación en un estado como el nuestro.
    Por otro lado, lo que dice @romansuarez es muy importante. La demanda contra la violencia y el mal gobierno suele provenir de la vulnerabilidad. Y eso provoca serios problemas. Recuerdo que había “logicistas” que criticaban el reclamo de los padres de los 43 diciendo que sus demandas eran falaces: Ellos piden que aparezcan con vida, que como no tienen el cuerpo, deben estar vivos. Formulado así (y sólo así), es una falacia: de que no se tengan pruebas negativas (que no estén vivos), no se sigue que estén vivos. Como puede notarse, esto es aborrecible; no se entiende que una demanda política o un grito en la manifestación, no quiere ser analizado lógicamente. La frase tiene mayor importancia porque reúne a las personas, las hace simpatizantes de un dolor. Esto sin contar que se trata de un conjunto de figuras retóricas que deberían ser desarrolladas antes de proponer un análisis lógico. En otras palabras, un poema no puede ser analizado lógicamente para refutarlo. Sólo su traducción a lenguaje llano (si esto es posible) podría ser analizada lógicamente.
    @buenoetica me parece que la clase de ética es un gran lugar para pedirles que reparen en lo que están diciendo. Hacerles notar que quizá usan las palabras a la ligera. Sobre futbol seguro que la gente discute, lo raro es que muy pocos de los que discuten están dispuestos a saber realmente de futbol. Acerca de la política, sé que es un tema terrible, pero justo ese es un mal ejemplo de lo que propone Karla: la política es por definición un asunto público, demos meternos al debate.
    @paolarochonherrera, estoy de acuerdo contigo. Pero creo que aún deberíamos preguntarnos si es posible saber cómo es que las circunstancias nos van permitiendo argumentar o nos sugieren que nos callemos, así como saber qué significa no hacerlo cuando debemos: uno puede reprobar por callarse, o dejar que ocurra algo indebido por considerar que no es tiempo de abrir la boca.

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Sebastián Lomelí .
    #3692
    Imagen de perfil de Karla Alday
    karlaalday
    Participante

    De acuerdo @sebastianlomeli, de hecho, enlistaba esos criterios en conjunto. Es decir: en los caso que mencionas (como en la política) “nadie nos pide nuestros argumentos”, pero son necesarios. Aunque concuerdo con Román y Paola en que resulta sumamente complejo determinar con precisión los límites de el ofrecimiento de argumentos.

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Karla Alday karlaalday.
    #3701
    Imagen de perfil de Adriana Yeyetzi Cardiel Pérez
    YeyetziCardiel
    Participante

    ¡Hola! A mí me gustaría retomar uno de los términos empleados aquí para dar cuenta de los límites del decir en relación con la circunstancia, a saber, la prudencia, como una forma de sabiduría práctica. Inevitablemente he pensado en Baltazar Gracián y en su “Oráculo manual y arte de prudencia”. Si bien este texto abarca varios temas que dispersan de la discusión de este foro -en cuanto el primero parece apuntar a la conformación de una subjetividad “discreta” que sabe mantener la distancia justa-, hay un par de párrafos que permiten pensar los límites del decir o no decir. Les comparto uno que introduce el problema de la verdad -si consideramos, por ejemplo, que la filosofía y la argumentación filosófica tiene cierto compromiso con la verdad-, y con la figura del otro:

    Sin mentir, no decir todas las verdades. No hay cosa que requiera más tiento que la verdad, que es un sangrarse del corazón. Tanto es menester para saberla decir como para saberla callar. Piérdase con sola una mentira todo el crédito de la entereza. Es tenido el engañado por falto, y el engañador por falso, que es peor. No todas las verdades se pueden decir: unas porque me importan a mí, otras porque al otro.”

    Les dejo aquí la liga por si quieren revisar el texto de Gracián:
    http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor-din/oraculo-manual-y-arte-de-prudencia–0/html/fedb3724-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html #I_0_

    ¡Saludos!

    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Adriana Yeyetzi Cardiel Pérez .
    • Esta respuesta fue modificada hace 3 años, 5 meses por Imagen de perfil de Adriana Yeyetzi Cardiel Pérez .
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    #3712
    Imagen de perfil de Mauricio Sosa Santibáñez
    lecontrefacteur
    Participante

    Justamente pensaba decir que la prudencia es una cosa muy presente en los inicios de la filosofía, la cual suele formar parte de una buena razón, como nos comparte aquí @yeyetzicardiel; sin embargo creo que por otro lado uno de los aspectos mas constitutivos de la filosofía es cuestionar el status quo; es decir, el orden supuesto de las cosas y lo que todos creen que “ya saben”.

    Por eso estoy de acuerdo contigo @sebastianlomeli cuando sostienes que debemos opinar incluso cuando sostienes que un ejercicio político es opinar cuando no se nos pregunta e incluso cuando se nos censura.

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