El chismógrafo

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Aprendizaje 6. Descubrir supuestos en una argumentación

Versión 060915

El chismógrafo

Karla Alday

El grupo de primero del CETMAR 3 era calmado y no había mucha interacción entre los muchachos. A Cristel y a Dominga se les ocurrió hacer algo para ver si ponían un poco de ambiente en el salón. Decidieron hacer un chismógrafo. Le pidieron ayuda a Vero y a Miriam. Escribieron veinte preguntas para pasárselas a sus compañeros. Empezaron con peguntas sencillas:

1. ¿Cómo te llamas?

2. ¿En qué secundaria ibas?

3. ¿Qué haces en tu tiempo libre?

Y siguieron con algo que les parecía más interesante:

4. ¿Tienes novio?

5. ¿Alguna vez le has puesto el cuerno?

6. ¿Quién te gusta del salón?

—¡Ay! Yo creo que así no van a soltar la sopa —dijo Cristel—. Tenemos que cambiar las preguntas para ver quién cae y confiesa algo emocionante. En lugar de preguntar: «¿Tienes novio?», «¿Alguna vez le has puesto el cuerno?», «¿Quién te gusta del salón?»;  podemos juntar todo y poner: «¿Con quién del salón engañarías a tu novia?».

—Aunque así estaríamos dando por hecho que tienen novia y que la engañarían —interrumpió Miriam.

—¡Pero siempre estamos dando cosas por hecho! —replicó Vero—. Cuando pregunto: «¿Cómo te llamas?», doy por hecho que tienes un nombre, ¿no?

—¡Jajaja! ¡Yo al que quisiera preguntarle mil cosas es a Mauricio! —exclamó Dominga suspirando—. Está guapísimo y quiero saber qué onda con él, pero creo que es muy tímido.

—A mí se me hace que a él también le gustas —contestó Miriam— porque cuando el profe de Álgebra pidió que trabajáramos en parejas, él se juntó contigo.

—¡Ay! Pero eso pudo haber sido porque me siento precisamente al lado de él —dijo Dominga con aire de resignación.

—Bueno, deberíamos hacer un chismógrafo y ya podríamos averiguar mejor qué onda —dijo Cristel.

—¡Ay! Bueno, pero que no se vea tan lanzado —advirtió Dominga—, porque en ese caso, yo voy y le pregunto: ¿Qué es lo que más te gusta de mí? ¿Hoy te gusto más que ayer? ¿Te gusto más con el pelo lacio o chino? ¿Todavía te gusto como el primer día? ¿Por qué te gusto tanto?… Y así, conteste lo que conteste, es como si lo estuviera obligando a decir que yo le gusto.

Todas soltaron una carcajada y el chavo de la cafetería, que estaba recogiendo la mesa de al lado, también se rio y les dijo:

—Muchachas, ¿ahora qué nueva travesura están planeando? —y se alejó meneando la cabeza.

—¿Te fijas, Cristel? —insistió Dominga—. Ese chavo hace preguntas como las tuyas. Está dando por sentado que ya antes habíamos hecho travesuras y que ahora estamos planeando otra.

—Bueno —dijo Vero—, creo que es chistoso porque esto es un jueguito, pero la verdad es que, ahora que Cristel hablaba de hacer preguntas con trampas, me acordé de cuando iba en la secundaria y a una compañera se le perdió el celular. Se puso como loca y acusó a un chavo que se veía que no tenía dinero. Me sentí muy mal por él, porque cuando llegó a interrogarlo, me di cuenta de que, en vez de preguntas, estaba haciendo ataques. Le dijo: «¿Sabes que mi papá es policía y te puede ir muy mal si le digo que te robaste mi celular?». Él se quedó muy sorprendido, nomás se encogió de hombros y contestó: «Pues, no». Ella insistió: «¡Ah! ¿No sabías? ¡Pero aceptas que tú lo tienes! ¿Cómo puedes ser tan cínico? ¿Será que tienes envidia porque tú no puedes tener las cosas que yo tengo? ¡Yo no tengo la culpa de que tú seas pobre! ¡Podrías conseguir un trabajo y comprarte tus propias cosas!».

—¡Qué tipa tan sangrona! —exclamó Cristel—. ¿Y qué hizo el chavo?

—Pues, nada —continuó Vero—. El pobre chavo se quedó quieto y contestó bien asustado: «Sí trabajo». Pero esa escuincla siguió fastidiando y dijo: «¿Entonces robaste mi teléfono solo por maldoso?». Y así siguió acosándolo. ¡Ella solita hacía sus preguntas y ella solita se las contestaba!

—¡Pobre morro! —dijo Miriam—. Se siente horrible cuando te acusan de algo que no hiciste y ni siquiera te dejan defenderte. A mí me acaba de pasar así con mi amigo Marco. Bueno, ya no es mi amigo. Es que yo iba con él en la secundaria y siempre fuimos muy cercanos; bueno… la verdad… una vez nos dimos un beso, pero nunca anduvimos. El caso es que él me presentó a Rafael, me dijo que era su amigo desde primero de primaria y que era casi como su hermano. Como Rafael también entró a este CETMAR, Marco nos presentó para que nos hiciéramos compañía. Pero ya ven, nos enamoramos y nos hicimos novios —suspiró Miriam y continuó:

—Las cosas primero iban bien. Marco parecía estar contento por nosotros y yo seguía platicando mucho con él, porque lo quiero un buen, es una persona muy especial. Bueno, les confieso que todavía nos tirábamos un poquito la onda, pero nada más. O sea, él tiene a su novia y yo ando con Rafael, pero estábamos acostumbrados a contarnos todo y a tratarnos con mucho cariño —Miriam se puso triste, como si quisiera llorar, pero se repuso para seguir hablando—. El caso es que, un día, Rafael compartió una publicación en feis que decía: «Al que hace mal, le va mal». Ese día en la tarde Marco me llamó y me dijo: «Oye, ¿qué le pasa a Rafael? Puso algo en el feis y yo supuse que lo decía por mí, pero mejor ni dije nada. Es evidente que está enojado conmigo. ¿Será que tiene celos?». Yo le contesté a Marco que no sabía qué onda con la publicación de Rafael en el feis —continuó narrando Miriam—, pero que podría ser que mi novio tuviera celos de mi mejor amigo. Entonces, Marco empezó a gritarme: «¡El problema es que tú le contaste nuestras cosas a Rafael! ¡Arruinaste una amistad de muchos años! Yo no le voy a contestar porque no me gusta que nadie se meta conmigo. No quiero saber nada de ustedes. La verdad es que yo nunca esperé que tú te comportaras así. Creí que eras mi amiga, pero me decepcionaste. A ver, ¿por qué no le contaste también las cosas que tú me decías a mí y que seguro le decías a otros? Los voy a bloquear a los dos del feis, no quiero hablar nunca más con ninguno, porque es lo mejor para todos. ¿Por qué las mujeres son tan hipócritas? ¡Y yo pensé que tú eras diferente!».

—¡Qué loco tu amigo, Miriam! —exclamó Cristel—, ¿y tú qué hiciste?

—Pues, me sentí muy bajoneada —contestó Miriam— y ya nada más le dije: «Mira, Marco, yo no entiendo por qué das por hecho que yo metí cizaña entre ustedes, pero está bien, si ya no quieres que nos hablemos, pues así será. De todos modos parece que nunca confiaste en mí».

—¡Qué mala onda! —exclamó Vero—. Yo creo que a Marco lo han tratado muy mal las chavas. Pero bueno, ¿luego qué hiciste?

—Después de un rato le llamé a Rafael y le pregunté: «¿Por qué publicaste esa frase en feis?, ¿estás enojado con alguien?». Y él me contestó: «¡No! Es que mi mamá y yo vimos una película donde salía un tipo que a cada rato repetía eso y… pues, se me quedó». Yo me asombré y le pregunté discretamente: «¡Ah! Oye… y… ¿Hoy has hablado con Marco?».  Y él me contestó: «No, de hecho, cuando volvíamos del cine, mi mamá me dijo que si quería comer hamburguesas. Le dije que sí y le pregunté si podíamos invitar a Marco. Ella me dio su celular para que le llamara, pero él no me contestó. Tampoco estaba conectado en whats. Entonces le escribí un mensaje para preguntarle por qué se desaparecía. No me contestó. ¡Y lástima, porque las hamburguesas son su comida favorita y estaban increíbles!».

En ese momento sonó la chicharra y las chicas tuvieron que apurarse para ir al salón. 

 

Guía para facilitar el diálogo a partir del texto El chismógrafo

En la narración, hay varios momentos en que las preguntas que se plantean podrían llevar al interlocutor a aceptar algo de manera apresurada. También hay momentos en que los personajes cometen errores por asumir como cierto (o como falso) algo que no ha sido probado. A partir de tales situaciones, podemos iniciar una reflexión sobre asuntos como los siguientes:

¿Siempre estamos dando cosas por hecho? ¿Por qué?

¿Hay preguntas que tienen alguna trampa? ¿Cómo podríamos ubicarlas?

¿Hay preguntas que no esperan una respuesta? ¿Cómo podríamos identificarlas?

Plan de discusión 1. ¿Siempre estamos dando cosas por hecho?

1. En la narración, Vero dice: «Yo creo que siempre estamos dando cosas por hecho».  ¿Estás de acuerdo con ella?

2. En la pregunta «¿cómo te llamas?», se da por hecho que el interlocutor tiene un nombre. En la pregunta «¿Por qué las mujeres son tan hipócritas?», se da por hecho que las mujeres son hipócritas. ¿Cuál de los dos presupuestos es más importante poner en duda?

3. En la expresión «Víctor robó mi teléfono por maldoso», ¿qué de lo que se da por hecho es importante revisar para no actuar de manera equivocada?

4. En la narración Dominga dice que a ella le gusta Mauricio. Miriam le contesta: «A mí se me hace que a él también le gustas […] porque cuando el profe de Álgebra pidió que trabajáramos en parejas, él se juntó contigo». ¿Te parece que la suposición de Miriam tenga que ponerse en duda o piensas que dio una buena razón para justificarla?

5. Marco asume que Rafael se enojó por la culpa de Miriam y la acusa sin pruebas. Más adelante, Vero le dice a sus compañeras que ella cree que a Marco lo han tratado mal las chavas… ¿Piensas que cada uno de nosotros asume como verdaderas algunas cosas sin tener pruebas? ¿En qué nos basamos para aceptarlas como verdaderas?

6. Después de las acusaciones de Marco sobre Miriam, ella le responde «[…] creo que nunca confiaste en mí». ¿Confiar en alguien implica no poner nunca en duda su palabra?

7. ¿Hay creencias básicas que nos permiten vivir?

8. ¿Hay creencias que debemos poner en duda?

 

Ejercicios

Al salir de la escuela, Dominga le pide a Vero que le expliqué mejor su afirmación de que siempre estamos dando cosas por hecho, Vero le dice: «¡Ah! Pues, mira, por ejemplo: todas las mañanas, al levantarte pones los pies sobre el piso y das por hecho que el piso está fijo y que no te vas a hundir. Luego, te vas a la escuela, entras a tu clase y das por hecho que el profesor tiene la formación necesaria para ser maestro. En la tarde, regresas a tu casa y te sientas a comer, seguro das por hecho que la comida no está envenenada. En la noche, te acuestas en tu camita y das por hecho que tu hermano no va a ir a apuñalarte mientras duermes».

Ejercicio 1.

Instrucciones.

A) Identificar si en alguna de las imágenes se está dando algo por hecho, es decir, cuáles son presuposiciones asociadas a la imagen como acto de habla.

B) En la columna de la derecha, anotar varias presuposiciones asociadas a la imagen. Tratar de que haya presuposiciones verdaderas y falsas. También, tratar de que haya presuposiciones básicas y no básicas. Para ello, observar el ejemplo que se muestra a continuación.

C) Compartir con compañeros para valorar cuáles presuposiciones son verdaderas y cuáles son falsas.

D) Compartir con compañeros para determinar cuáles presuposiciones son básicas y cuáles no.

EmisiónSe presupone que...
Planta baja-El emisor sabe hablar español.
-El emisor sabe escribir
-El receptor habla español.
-El receptor sabe leer.
-A veces estamos abajo, a veces arriba.
-El emisor entiende los diversos
significados de la palabra «planta».
-El color café es el más lindo.
-Hay una planta alta.
Gracias por no estacionarse
Zona de menor riesgo
Oncología
Taxi seguro
Ob du wirklich richtig stehst, siehst du, wenndie Tür aufgeht-
40 km/h
Use el pasamanos
Sono inammorata pazzamente del mio fidanzato
Eje 3 pte.

Ejercicio 2.

Historia del joven celoso.
Pierre-Henri Cami.
Había una vez un joven que estaba muy celoso de una muchacha bastante voluble.
Un día le dijo:
—Tus ojos miran a todo el mundo.
Entonces, le arrancó los ojos. Después le dijo:
—Con tus manos puedes hacer gestos de invitación.
Y le cortó las manos. «Todavía puede hablar con otros», pensó. Y le extirpó la lengua.
Luego, para impedirle sonreír a los eventuales admiradores, le arrancó todos los dientes.
Por último, le cortó las piernas. «De este modo —se dijo— estaré más tranquilo».
Solamente entonces pudo dejar sin vigilancia a la joven muchacha que amaba. «Ella es fea —pensaba—, pero al menos será mía hasta la muerte».
Un día volvió a la casa y no encontró a la muchacha: había desaparecido, raptada por un exhibidor de fenómenos.
FIN
Disponible en: http://www.mundopalabras.es/generales/historia-de-un-joven-celoso-pierre-henri-cami/ 30 de agosto de 2015, 8:00pm

Instrucción. Con base en el texto anterior, escribe las presuposiciones que tuvo el novio al pensar y actuar como lo hizo.

1. Supongo que ____________________________________________ por eso tus ojos miran a todo el mundo.

2. Supongo que ________________________________________________ así que te cortaré las piernas.

3. Ella es fea, así que supongo que _______________________________________________________.

4. En esta vida no podemos dar nada por hecho, por eso   _________________________________________.

5. Hay que dudar de todo por eso:  __________________________________________________________________.

Ejercicio 3. 

Instrucciones.

En la siguiente primera tabla se muestra una serie de emisiones y presupuestos contenidos en ellas.

A) Marcar con un signo los presupuestos que sean menos importantes para tomar una buena decisión.

B) Marcar con otro signo los presupuesto que sea más importante revisar para tomar buenas decisiones.

EmisiónPresupuesto+/- importante de revisar
Voy a fumar para ser interesante.Fumar te vuelve interesante.
Voy a comer verduras para estar sano.Comer verduras te vuelve sano.
Como tú eres hombre, no sabes lo que es sufrir.Los hombres no saben lo que es sufrir.
Te invito un lonche de la cafetería.En la cafetería venden lonches.
Te amo más de lo que ama una flor la luz del sol.La flor ama la luz del sol.

Plan de discusión 2. Preguntas complejas.

¿Hay preguntas que tienen alguna trampa? Al inicio de la narración, Cristel sugiere juntar varias preguntas en una sola para ver si a alguien se le escapa decir algo que no quería. La chica que está narrando reconoce que hay preguntas que podrían casi obligar a Mauricio a decir que ella le gusta. Después las chicas ubican varias ocasiones en que alguien, al preguntar, da por hecho una idea que no está comprobada. Por ejemplo: cuando el muchacho de la cafetería pregunta si están planeando una nueva travesura o cuando la compañera de Vero asume que un chico robó su celular y comienza a atacarlo.

A partir de esos momentos del texto podemos preguntarnos:

1. «¿Entonces, robaste mi teléfono solo por maldoso?». Si se contesta a esa pregunta, ¿qué se está dando por hecho?

2. Si Dominga le pregunta a Mauricio: «¿Te gusto más con el pelo lacio o chino?» y «¿Te gusto más yo que la tonta de tu novia?» ¿Ambas preguntas tienen la misma intención?

3. Cristel sugiere que en el chismógrafo se haga la pregunta: «¿Con quién del salón engañarías a tu novia?», ¿cuál era la intención de Cristel al plantear esa pregunta?

4. ¿A veces hacemos muchas preguntas en una sola? ¿Por qué?

5. ¿Sería más fácil contestar algunas preguntas si las dividimos?

6. ¿Hay preguntas tramposas? ¿Por qué?

7. ¿Cómo podemos saber si una pregunta tiene alguna trampa?

Ejercicio 1.

En la narración, Cristel decide juntar varias preguntas en una sola. Ella señala que en lugar de decir preguntas por separado: ¿Tienes novio? ¿Alguna vez le has puesto el cuerno? ¿Quién te gusta del salón?, se puede juntar todo y decir: ¿Con quién del salón engañarías a tu novia?.

Cuando, como en el relato, se juntan muchas preguntas en una sola, a esta última se le llama «pregunta compleja».

Instrucción. En la primera columna de la siguiente tabla hay una serie de preguntas complejas. En la segunda columna, dividir la pregunta compleja y escribir, por separado, las preguntas simples que la componen.

Pregunta complejaDivisión
Maestra, ¿podemos aplazar la entrega del trabajo final para el próximo mes?
¿Qué es lo que más odias de la clase de Álgebra?
¿Has vuelto a engañar a tu novia?
¿Dónde escondiste mi suéter?
¿Por qué los hombres son más infieles que las mujeres?
¿Sigues molestando a tus compañeros?
¿Todavía te emborrachas en las fiestas?
¿Has visto pasar a la loca de mi mamá?
¿Por qué los mejores profesionistas son egresados de escuelas privadas?
¿Cuáles son los factores que explican la superioridad de los Pumas frente a los otros equipos de futbol en México?

Plan de discusión 3. ¿Hay preguntas que no esperan una respuesta?

Vero cuenta cómo a uno de sus compañeros lo acusaron de haber robado un celular. La chica que lo acusaba no tenía pruebas de la culpabilidad del muchacho, pero él no podía defenderse porque ella no lo dejaba ni hablar: ¡Ella solita se hacía sus preguntas y ella solita se las contestaba!

A partir de esa situación  podemos preguntarnos:

1. ¿Has hecho preguntas sin esperar una respuesta?

2. Si no esperas respuesta, ¿para qué preguntas?

3. ¿Hay preguntas que no buscan una respuesta sino, más bien, convencernos de algo?

4. Cuando dices «¿No me pasas la sal?», esperas una respuesta verbal o una acción física. Si es el segundo caso, ¿por qué preguntas?

5. ¿Cómo se puede reconocer una pregunta que busca convencer de algo?

6. ¿Plantear una pregunta puede servir para ofrecer buenas razones? ¿Cómo?

Ejercicio 1.

A veces planteamos preguntas como un recurso para expresar mejor una idea, pero no porque esperemos una respuesta de nuestro interlocutor. A este tipo de preguntas podemos llamarles «preguntas retóricas».

Instrucción. Leer las siguientes citas y revisar si los autores han planteado algunas preguntas retóricas.

¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba...
Jaime Sabines
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.

Jaime Sabines

¿Quién eres tú? ¡Qué importa! 
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra 
enigmática. 
No quiero saberla. Me gustas 
mirándome de lado, escondida, asustada.
Jaime Sabines
-¿Por qué te gusta tanto si sabes que nunca van a poder estar juntos?
-Y tú, ¿para qué respiras si sabes que algún día vas a morir?
Gabriel García Márquez.
¿Cómo vas a ser feliz con alguien que te trata como a una persona normal?
Oscar Wilde
¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?
Sor Juana Inés de la Cruz
¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar.
Mario Benedetti.
Yo te recordaba con el alma apretada 
de esa tristeza que tú me conoces. 
Entonces, ¿dónde estabas? 
¿Entre qué gentes? 
¿Diciendo qué palabras? 
¿Por qué se me vendrá todo el amor de golpe 
cuando me siento triste, y te siento lejana? 
Pablo Neruda
Ella me quiso, a veces yo también la quería ¿cómo no haber amado sus grandes ojos fijos?
Pablo Neruda
¿A quién podrá llamar la que hasta aquí ha venido
si más lejos que ella sólo fueron los muertos?
¡Tan sólo ellos contemplan un mar callado y yerto
crecer entre sus brazos y los brazos queridos!
Gabriela Mistral.
¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida...
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.
Alfonsina Storni
Callada el alma... el corazón partido,
Suelto tus alas... ve... pero te espero.
¿Cómo traerás el corazón, viajero?
Tendré piedad de un corazón vencido
Alfonsina Storni

Ejercicio 2.

Instrucción. En la siguiente lista señalar cuáles preguntas parece que no fueron planteadas para recibir una respuesta sino para convencer.

PreguntaEspera una respuestaEspera convencer
¿Qué esperas para probar la nueva cerveza Duffy?
¿Dónde está mi madre cuando más la necesito?
¿Qué hora es?
¿Cómo es posible que podamos seguir votando por el mismo hombre que nos endeudó tanto?
¿Cuál es la ciudad con más habitantes en el mundo?
¿Qué se puede esperar de un país con 52 millones de pobres?

Ejercicio 3.

Instrucciones.

A continuación se presentan algunos fragmentos de discursos que sostuvieron personajes famosos sobre temas polémicos, a partir de ellos:

A) Ubicar si hay una o varias preguntas complejas

B) Dividir las preguntas complejas en preguntas sencillas

C) Ubicar la idea que pretenden defender y escribir si se está de acuerdo con ella.

FragmentoAnálisis
Y puesto que, por decirlo así, estamos puliendo nuestro planeta, al rozar los bosques de Norteamérica, y haciendo con ello que este lado del globo refleje una luz más brillante para quienes lo contemplan desde Marte o desde Venus, ¿por qué habríamos... de oscurecer su población? ¿Por qué aumentar el número de los Hijos de Africa aclimatándolos a Norteamérica, donde se nos ofrece una oportunidad tan buena para excluir todos los negros y tostados, y favorecer la multiplicación de los hermosos blancos y rojos?
Benjamín Franklin en (Gould, 1988, pág. 17)
¡La igualdad de los negros! ¡Tonterías! ¿Hasta cuándo, en el reino de un Dios lo bastante grande como para crear y gobernar el universo, seguirá habiendo pícaros para vender, y necios para tomarse en solfa
*, un ejemplo de demagogia tan barata como ésta?
Abraham Lincoln en (Gould, 1988, pág. 17)
¿Dónde [si no en ellos podemos encontrar] una fisonomía tan rica y una expresión tan plena, esos rizos largos, graciosos y abundantes, esa barba majestuosa, esas mejillas rosadas y esos labios de coral? ¿Dónde... esa manera tan noble de andar? ¿En qué otra parte del globo encontraremos el rubor que cubre las suaves facciones de las hermosas mujeres europeas, ese emblema de modestia, de sensibilidad... dónde si no en el pecho de la mujer europea [encontraremos] dos hemisferios tan llenos y tan níveos, coronados de bermellón?
Charles White en (Gould, 1988, pág. 25)
¿Cuál debería ser el mejor tipo de educación que habría que impartir a las diferentes razas atendiendo a sus diferencias innatas...? No nos cabe la menor duda de que los asuntos humanos vinculados con las razas de color estarían dirigidos con mucha mayor sensatez si en nuestro contacto con ellas tuviésemos plena conciencia de las diferencias reales que existen entre ellas y nosotros, y tratásemos de fomentar las disposiciones que más sobresalen en ellas, en lugar de tratarlas en pie de igualdad.
Aggasiz en (Gould, 1988, pág. 32)
Podríamos preguntarnos si la pequeñez del cerebro femenino no depende exclusivamente del menor tamaño de su cuerpo. Es la explicación propuesta por Tiedemann. Pero no debemos olvidar que, en promedio, las mujeres son un poco menos inteligentes que los hombres, diferencia que no debemos exagerar, pero que, sin embargo, es real. Por tanto, podemos suponer que la pequeñez relativa del cerebro femenino depende en parte de su inferioridad física y en parte de su inferioridad intelectual. (Gould, 1988)

 

Sugerencias de lectura para el profesor

Copi, I. (1997). Introducción a la lógica. México: Limusa.

Gould, S. (1988). La falsa medida del hombre. Buenos Aires: Muy Interesante.

Tymoczko, T. (2002). Razón, dulce razón. Una guía de campo de la lógica moderna. Barcelona: Ariel.

Weston, A. (2010). Las claves de la argumentación. Barcelona: Ariel.

ObraComentarios
Introducción a la lógica
Esta obra contiene muchos de los elementos teóricos necesarios para la asignatura de lógica. Para el aprendizaje seis se recomienda el capítulo tres, particularmente el apartado tercero titulado “Pregunta compleja”.

Dicho apartado podrían leerlo los estudiantes con asesoría del profesor, ya que contiene algunos tecnicismos; sin embargo, es breve y se vale de ejemplos muy claros.
La falsa medida del hombre.
Este libro de lógica está escrito con un lenguaje muy claro y parte de temas cotidianos, por lo que podría seleccionarse un pasaje, para revisarlo con los estudiantes. Para este aprendizaje se sugiere particularmente el apartado de Lógica informal.
Razón, dulce razón. Una guía de campo de la lógica moderna
Este libro de lógica está escrito con un lenguaje muy claro y parte de temas cotidianos, por lo que podría seleccionarse un pasaje, para revisarlo con los estudiantes. Para este aprendizaje se sugiere particularmente el apartado de Lógica informal.
Las claves de la argumentación.
Esta obra es sumamente recomendable tanto para los estudiantes como para los profesores, debido a su brevedad, podría revisarse completa, aunque se recomienda especialmente la lectura de los dos primeros capítulos.

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Etiquetas: presupuestos, Supuestos