Pásame los apuntes

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Actualmente está viendo una revisión titulada "Pásame los apuntes", guardada en el 11 Septiembre, 2015 a las 2:50 am por Francisco Barrón
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Pásame los apuntes
Contenido

Aprendizaje 9. Presentar de manera comunicable la información

Versión 060915

Pásame los apuntes

Víctor Cantero Flores

Minutos antes de que empiece la clase de TIC, Luisa y Carlos se enteran que ninguno de los dos vino la clase pasada, y se preguntan cómo van a hacer para conseguir los apuntes.

—Oye, Carlos, ¿viniste ayer a la clase de TICs?

—No vine. ¿No me digas que tú tampoco viniste? Yo que pensaba pedirte que me pasaras los apuntes.

—Pues, yo también te los iba a pedir. ¿Y ahora qué hacemos? Hay que pedírselos a Andrés.

—¡Ni lo pienses!

—¿Por qué? ¿Crees que no nos los quiera pasar? Recuerdo que él te los pasó una vez hace como tres semanas. Y Andrés es buena onda.

—No es eso. Si se los pedimos, seguro nos los pasa. Ya sabes que él siempre nos echa la mano. Pero no le vuelvo a pedir los apuntes ni de broma.

—¿Por qué? No lo entiendo.

—La vez pasada que me los prestó, no le entendí a nada de lo que tenía escrito. Y no me refiero a que tenga mala letra, sino a la manera en la que se expresa y cómo organiza la información; no era para nada clara. Pero, bueno, de todas formas copié lo que pude y lo ocupé para estudiar para el examen. ¿Y cómo crees que me fue?

—¿No lo pasaste?

—Pues, no lo reprobé, pero apenas logré pasarlo de a panzazo. Si me hubiera dado bien los apuntes, si los hubiera anotado de manera comunicable, no me habría ido tan mal.

—Pero si Andrés toma tan malos apuntes, ¿cómo le ha ido en los exámenes?

—Pues, no estoy seguro, pero creo que no muy bien.

En ese momento, Andrés, quien ha escuchado su nombre y medio oído la conversación entre Carlos y Luisa, entra al salón y se les une:

—Pues, no me ha ido muy bien en el examen.

Luisa y Carlos voltean a ver a Andrés sorprendidos y un poco apenados de saber que los ha encontrado hablando mal de sus apuntes. Luisa trata de suavizar la situación:

—¡Hola, Andrés! No te enojes, pero creo que a Carlos no le sirvieron tus apuntes.

—No te preocupes, Luisa. De hecho creo que a mí tampoco me han servido de mucho.

—Creo que tu problema no es solo que no escribes las ideas claras, sino que tampoco son comunicables —dice Carlos.

—¿Comunicables? Bueno, seguro no tomo apuntes para pasártelos cada vez que no vienes a clase —replica Andrés.

—Espera, Andrés. Carlos ya había mencionado eso de expresar la información de manera comunicable, pero ahora que lo escucho de nuevo, me parece que no me quedó muy claro a qué se refería. ¿Cómo se le hace para que algo sea comunicable? ¿Acaso hay algo que sea incomunicable? —cuestiona Luisa.

—¡Sí lo hay! Andrés, muéstranos tus apuntes. ¡Esos sí que son incomunicables!

—¡Mucha risa! ¡Seguro los tuyos son perfectos y sabes todo acerca de hacer apuntes comunicables!

—Bueno, no es que me quede muy claro, pero creo que la idea tiene que ver un poco con lo que veíamos en nuestra clase de Lógica, cuando tocamos el tema sobre comprender argumentaciones. Toma como ejemplo al maestro de TICs. Se supone que él nos está enseñando todo este asunto de la tecnología, las redes sociales, el software libre, los servicios de nube y todo eso. Nos está dando conocimientos y un montón de información. Y para que lo logre, obviamente, tiene que presentarlos de una manera clara, en la que todos entendamos, incluso aquí, el genio de Andrés.

—¡Oye! No soy un genio, pero tampoco soy ningún tonto —dice sonriendo al ver que es una broma sin mala fe.

—Bueno, la idea es que el profe tiene que presentar la información de su clase de una manera en la que podamos entenderla, y que si la hemos entendido bien, se la podamos pasar a nuestros compañeros o a otra gente. Imagina que llegas a tu casa y tu mamá te pregunta cómo te fue y qué aprendiste. Me parece que deberías ser capaz de comunicarle  la información que recibiste en clase —señala Carlos.

Luisa interviene:

—Con ese ejemplo me queda más claro. Cuando llego a mi casa, mis papás siempre me preguntan qué aprendí en la escuela. Pero ahora que lo digo, a veces tengo problemas para explicarme bien. Mis papás, a veces, como que no entienden muy bien lo que les digo. Pero eso sucede incluso cuando reviso mis apuntes.

—¡No me digas que eres igual que Andrés! —exclama Carlos.

—¿Cómo que igual a mí?

—Quiero decir que tus apuntes no parecen presentar bien la información de la clase.

—Ahora estoy confundida, ¿por qué los apuntes de Andrés y los míos no son comunicables?

—Apunto las cosas tal y como el profe las presenta —señala Andrés.

—¿Y qué tal si es el profe el que no presenta la información de manera comunicable y clara? —pregunta Luisa.

¡Ahora le quieren echar la culpa al profe y no a su falta de atención! —exclama Carlos.

¡Sí ponemos atención! El profe quizá no se esfuerza mucho para comunicar bien lo que nos quiere enseñar —dice Andrés.

—¿Pero cómo se presenta la información de manera comunicable? Si supiéramos eso, quizá podríamos ver si el profe está haciendo bien su trabajo. Y mejoraríamos nuestros propios apuntes para el examen —señala Luisa.

En ese momento, el profesor de TIC entra al salón, saluda al grupo y enciende su laptop. Esto marca el comienzo de la clase. Carlos termina la conversación con una sugerencia:

—Bueno, ¿quieren saber qué es presentar de manera comunicable la información? Vamos a poner atención en la manera en la que el profe nos da la clase, tomen bien sus apuntes y los comparamos al final. Veremos si nuestros apuntes comunican bien las ideas —propone Carlos.

Luisa y Andrés al unísono, pero en voz baja dicen:

 —¡Va!

Guía para facilitar el diálogo y la reflexión a partir del relato Pásame los apuntes.

El relato Pásame los apuntes plantea una situación en donde se considera qué significa presentar información de manera comunicable, así como los problemas y ventajas de hacerlo. Carlos tuvo un mal resultado en su examen porque su compañero Andrés no hizo sus apuntes de manera comunicable. También se sospecha que el profesor de Tecnología de la Información y la Comunicación es quien no está presentando la información de manera comunicable, lo cual trae la consecuencia de que sus estudiantes no estén aprendiendo y no puedan «pasar» sus conocimientos a otros compañeros o a otras personas. Surgen varias preguntas en relación con esto: ¿qué es ser comunicable? ¿En qué casos se presenta información de manera comunicable? ¿En qué casos no se logra presentar de manera comunicable la información? ¿Qué ventajas tiene presentar la información de manera comunicable? ¿Qué desventajas tiene no hacerlo? ¿Cómo está conectado este asunto con la argumentación? ¿Es posible presentar argumentaciones de manera comunicable? ¿Qué sucede si no presentamos argumentaciones de manera comunicable? Estas preguntas pueden generar puntos de reflexión y discusión en torno a los siguientes contenidos conceptuales: a) ordenamiento natural; b) equivalencia lógica; y c) regla de información.

Plan de discusión 1: ¿Qué es ser comunicable?

1. ¿Te ha pasado que no logras decir lo que quieres comunicar? ¿Cómo te das cuenta de que no lo logras?

2. ¿Hay diferencia entre lo que dices y lo que entiende quien te escucha? ¿Cómo te das cuenta de ello?

3. Si comunicas algo, ¿es importante que la gente sepa para qué lo haces? ¿Cuándo sí y cuándo no?

4. ¿Lo que comunicas debe ser interesante y verdadero?, ¿por qué?

5. ¿Hay diferencia entre que un tema sea interesante y decirlo de manera interesante?

6. ¿Es necesario que lo que comunicas sea verdadero? ¿Por qué no comunicar algo falso?

7. ¿Hay un texto que pueda ser entendido por cualquier persona?

8. ¿Cuándo un argumento es comunicable?

Plan de discusión 2. Comprender argumentaciones.

1. ¿Cuándo se puede decir que alguien ha comprendido una información?

2. ¿Cuándo puedes decir que has comprendido un argumento?

3. ¿De qué depende que aceptes un argumento?

4. ¿Hay argumentos que se acepten no por lo que dicen sino por la manera en que lo dicen?

5. ¿Hay una forma de presentar un argumento para que sea entendido por cualquier persona?

6. Al decir un argumento a dos personas diferentes, ¿debemos o podemos presentarlo de la misma manera?

7. ¿Qué debemos tomar en cuenta de las personas para presentar un argumento?

8. ¿Es igual presentar un argumento para que alguien haga algo que para que acepte una idea?

9. ¿Cuál es la consecuencia de que un argumento no sea comunicable?

Ejercicio 1. Ensayar distintas maneras de presentar un argumento.

Instrucciones.

A) Presentar de dos maneras un mismo argumento.

B) Evaluar cuál es la forma más comunicable en función de la intención que se tenga.

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Ejercicio 2. Emplear términos clave apropiados al contexto

Tomar en cuenta las características del posible interlocutor para lograr su atención y entendimiento.

A veces, para darnos a entender, recurrimos a ciertas palabras que hagan más comprensible nuestro argumento.

Instrucciones.

A) Imaginar que se dan razones para apoyar una conclusión, pero a diferentes públicos.

B) Proponer palabras clave para hacerlo.

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Ejercicio 3. Ensayar diversas formas de presentar un argumento hasta encontrar la más natural, concisa y clara

A) De los siguientes textos, identificar cuáles son argumentos y en cuáles solo se da información.

B) Comparar las maneras en que es presentada la información e identificar qué las diferencia.

C) Decidir cuál de las dos es más comunicable.

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Ejercicio 4. Asegurar la comunicación del argumento.

Instrucción. En la siguiente lista se presentan los pasos de la argumentación. Más abajo, en la columna izquierda de la tabla, se presenta una acción. Escribir en la columna derecha cuál es el paso de argumentación al que corresponde cada acción.

aclarar dudas,

discutir los argumentos en contra de la conclusión que se defiende,

distinguir razones fundamentales de razones subsidiarias,

formular el problema,

invitar al interlocutor a aceptar la conclusión,

presentar argumentos en contra de la conclusión que se defiende,

presentar la conclusión que se defiende,

presentar la conclusión que se va a defender,

presentar objeciones a la postura que se defiende,

presentar razones a favor de la conclusión,

recuperar lo que se ha presentado como argumento,

responder a objeciones a la postura que se defiende.

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Ejercicio 5. Expresar la equivalencia de una emisión aplicando la Doble negación, la Ley de Morgan o la Definición del condicional.

Juego de equivalencias: ¿Qué digo cuando digo «no»?

En este ejercicio, Andrés dice varias cosas y Carlos las reformula tratando de decir lo mismo. ¿Lo logra?

Instrucción. Indicar si la reformulación de la frase original es equivalente o no.

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Ejercicios 6. 

Al participar en una argumentación, usualmente se emplean ciertas expresiones para articular nuestra posición o criticar la del oponente. Es importante poner énfasis en algunas de esas expresiones:

a) conectivas de garantía y protectoras,

b) términos entre paréntesis;

c) términos sesgados; y

d) definiciones persuasivas.

Ejercicio 6.1. Identificar conectivas de garantía.

Si quieres apoyar de manera contundente una afirmación, empleas conectivas de garantía y protectoras.

Instrucción. De las siguientes expresiones, ¿cuáles conviene ocupar para dar garantía de que la Luna es de queso o bien para proteger esta afirmación de objeciones?

1. el sentido común dice que…

2. es probable que…

3. está científicamente comprobado que…

4. está fuera de toda duda que…

5. hay estudios que muestran que…

6. no estoy seguro, pero me parece que???

7. no todos, pero algunos son…

8. todo mundo sabe que…

Ejercicio 6.2. identificar términos sesgados.

Imagina que estás discutiendo con una persona mayor que nunca ha usado un teléfono celular inteligente. Tú defiendes la utilidad y conveniencia de esa clase de aparatos, pero tu interlocutor no comparte tu opinión. Él se refiere a los teléfonos como «esos aparatuchos» y a sus usuarios como «esos enajenados». ¿Cuál es el efecto que el uso de estos términos tiene en la conversación y en la argumentación? ¿Tu interlocutor toma en serio la posición que estás tratando de defender? ¿Hay algún otro término que tu interlocutor podría usar que fuera más apropiado?, ¿cuál podría ser un ejemplo de ese término?, ¿cuál sería la diferencia entre ese término y los términos despectivos apuntados antes?

Instrucción. Indicar cuál es el término sesgado en cada enunciado.

1. Los borregos que fueron al mitin no sabían a qué iban.

2. Todas las viejas son iguales, solo quieren el dinero de los pobres hombres.

3. El dizque doctor no me recetó buenas medicinas, ninguna me ha curado.

4. No eres una persona que hable con bases, eres un hablador.

5. ¿Qué me puede decir ese vejete a mí que soy joven?

6. Te comportas como un vil mexicano.

Ejercicio 6.3. Definir los términos clave cuando sean poco claros, no compartidos, ajenos al contexto o poco usuales.

Una parte importante de una argumentación fructífera es definir con claridad los términos que se usan. Si alguien discute con una amiga sobre las ventajas y desventajas del mercado libre y sugiere definir a quienes defienden el mercado libre como «aquellos cerdos amantes del dinero y de la esclavitud del proletariado», ¿crees que es una buena definición de «capitalista»? ¿Habría otra definición más apropiada? ¿Es neutral esa definición o está expresando una evaluación personal del capitalismo? Si hay tal evaluación, ¿debemos evitar definiciones que incluyan evaluaciones?

Instrucción. En la columna de la izquierda hay un fragmento de diálogo argumentativo. Anotar en la columna de la derecha cuál es y de qué tipo, el recurso lingüístico que se está empleando: conectiva de garantía o protección, expresión entre paréntesis, término sesgado o definición persuasiva.

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Ejercicio 7. Definir los términos clave cuando sean poco claros, no compartidos, ajenos al contexto o poco usuales.

Es importante que en una argumentación, los términos que se empleen, especialmente los términos clave, sean claros y precisos. También deben evitarse ambigüedades. ¿Es posible que una misma palabra pueda tener distintos significados? ¿Qué pasaría si empleamos alguna de esas palabras en una argumentación? ¿Qué efecto tendría si hay ambigüedad en los términos empleados? ¿Es importante que una palabra tenga uno y solo un significado a lo largo de toda la argumentación?

De la misma manera, es importante percatarnos si los términos clave de la argumentación son conocidos y entendidos por nuestros interlocutores. ¿Qué pasaría si el término clave es demasiado especializado o poco usual? Es importante, además, definir desde el principio del diálogo argumentativo los términos clave que vamos a emplear.

Instrucción. En la columna izquierda hay fragmentos de argumentaciones. Indicar en la columna derecha si el término clave es ambiguo o no claro ni preciso.

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Sugerencias de lectura para el profesor.

http://www.conocimientosfundamentales.unam.mx/vol2/filosofia/anexo/t04/040103.html

Un documento en línea elaborado por la UNAM con algunas definiciones breves y ejemplos de nociones centrales de la lógica y el diálogo argumentativo. En la sección IV se presentan las reglas y máximas del diálogo argumentativo (como la regla de información) y las distintas etapas de la argumentación.

Copi, Irving M y Cohen, Carl:, Introducción a la Lógica, Primera Parte: Capítulo 2 “Los usos del lenguaje”, México: Limusa, 2007.

Un texto clásico introductorio a la lógica. En la sección “Los usos del lenguaje” se presentan los distintos momentos del diálogo argumentativo y sugiere varias cosas que deberíamos y no deberíamos realizar.

Weston, Anthony: Las claves de la argumentación, Capítulo I (“La composición de un argumento corto”), y capítulos VII, VIII y IX (“La composición de un ensayo basado en argumentos”), Barcelona: Editorial Ariel, 2006. También puede verse : “El Juego de la Argumentación”: URL: http://www.xente.mundo-r.com/spinoza/teoriaConocimiento/juegoArgumentacion.pdf

En este texto, por medio de ejemplos, Weston ilustra los distintos momentos de la argumentación (indicar el problema que da lugar a la argumentación, formular la conclusión, formular las razones (principales y subsidiarias), definir los términos clave, citar nuestras fuentes de información).

Tamayo y Salmorán, Rolando, Razonamiento y Argumentación Jurídica, Cuarta Parte “Normas y Razones”, X: “El juego de argumentar y cómo jugarlo” (Partida preliminar a la argumentación jurídica), México: IIJ-UNAM, 2003. URL: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/5/2428/20.pdf  y URL: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=757

En este texto, Tamayo y Salmorán, desde una concepción de la argumentación como un juego, ofrece una descripción de los distintos momentos de la argumentación y los pasos que debemos seguir y evitar.

https://prezi.com/iwao5hvidlxn/presentar-informacion-de-manera-comunicable/ y http://www.proyectoafri.es/ffia1/cd23logicasimplex/loginformterminespec.htm

Estos materiales en línea presentan definiciones sucintas de algunos nociones como: regla de información, recurso retórico, conectivas de garantía, términos sesgados, definiciones persuasivas.

Extracto


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el 22 Agosto, 2016 a las 3:10 am Francisco Barrón
el 11 Septiembre, 2015 a las 8:24 am Francisco Barrón
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