Actividad

  • Cristian Alejandro ha publicado una actualización hace 3 años, 7 meses

    Una de mis mejores experiencias como profesor sucedió este semestre en una de mis clases de licenciatura. Uno de mis alumnos está estudiando su segunda carrera, su primera licenciatura es Psicología. Al entrar a estudiar a mis cursos me dijo abiertamente que no le gustaba la lógica y que consideraba que nunca le sería de utilidad para su labor profesional (ni como psicólogo, ni como filósofo). En un primer momento, le dije que le diera una oportunidad a la lógica, pero que respetaba su opinión.
    Después de dos semestres estudiando, puede observar que la calidad de los argumentos que presentaba en sus tareas mejoraba mucho y que dominaba a la perfección los contenidos formales de la materia. Durante este tiempo su actitud en el salón de clases cambió poco a poco, pero nunca me aventuré a preguntarle si su opinión sobre la lógica había cambiado.
    Cuando por fin acabó el semestre y ya le había dado su nota, el alumno en cuestión me escribió y me dijo que su opinión sobre la lógica había cambiado radicalmente, que ahora veía su utilidad y que contrario a todo lo que el esperaba era una disciplina que le gusta (y le gustaba mucho). Aunque claro, me aclaró que no le gustaba que le gustara la lógica.
    Para mí, esta clase de casos son los que hace que la docencia valga la pena.
    Cristian A. Gutiérrez