Relación de los seres humanos con el mundo.

¿Somos violentos por naturaleza?

Este debate contiene 20 respuestas, tiene 9 mensajes y lo actualizó Imagen de perfil de Sandra Reyes Sandra Reyes hace 3 años, 12 meses.

Viendo 15 publicaciones - del 1 al 15 (de un total de 21)
  • Autor
    Publicaciones
  • #11088
    Imagen de perfil de Sandra Reyes
    Sandra Reyes
    Participante

    Estimados profesores y asesores de la Plataforma, hace algunos días me encontré con una nota del periodista y profesor de ciencia política Víctor Lapuente, quien desató una serie de disputas en redes sociales debido a una de sus aportaciones en el periódico “El País” bajo el polémico título “Por qué los hombre violamos“.

    En principio la nota parece discutir una problemática que actualmente, con la relevancia que los enfoques de género ha adquirido. No obstante, la respuesta que Lapuente da al inicio de la misma, fue la que derivó en polémica, pues según su autor, lo hombres violan “En parte, por la testosterona, que dificulta nuestro autocontrol“.

    Sin duda, esta respuesta no resultó del todo favorable para Lapuente, quien cierra su opinión exhortando a “Educar en la igualdad de género ayudaría a los hombres a liberarnos de dos estresores que alimentan nuestra violencia: los corsés emocionales y la competitividad extrema. Así, seríamos menos violentos“. Partiendo de esta nota y considerando algunas aportaciones en teoría de género, desde la filosofía, los invito a que discutamos al respecto, tomando como pregunta detonadora “¿Somos violentos por naturaleza?” Pues ante la llamada “normalización” o “naturalización” de la violencia -en este caso sexual- considero que la filosofía nos brinda posibilidades para el debate.

    En primer lugar les dejo algunos apuntes sobre Judith Butler y su teoría de género y algo de Beatriz Preciado “Manifiesto Contrasexual”

    Así que vamos a discutir juntos colegas @yierva @paola @romansuarez @urielhernandez @oscarsantana @jeannetugaldequintana @hugoenriquesanchez @victorcanteroflores @abrahamavila @malinalli @jeje @karlaalday @circe @sergiolomeli

    #11097

    Muchas gracias por abrir el debate, Sandra @sandroide. Creo que uno de los problemas que podría señalar de entrada es el que señala la propia Judith Butler al principio de su libro Vidas precarias, específicamente en el primer ensayo titulado “Explicación y absolución, o lo que podemos escuchar”. En este texto encontramos una distinción entre encontrar una explicación a un fenómeno violento y justificar o absolver a las personas que atacan violentamente.

     

    De la posibilidad de entender la explicación de la violencia depende que seamos capaces de “escuchar” y de comprender lo que argumentan quienes actúan con violencia, lo cual no significa que tengamos que ablsover a esas personas, sino que podemos comprender las causas por las que actúan de esa manera para hacer algo al respecto y evitar que suceda de nuevo.

     

    En el caso de la nota de Lapuente, es difícil distinguir si asistimos o no a una mera explicación o si los argumentos cuentan como una forma de absolución de los violadores.

     

    ¿Cuáles podrían ser los criterios para distinguir entre explicación y absolución? ¿Cuáles son las implicaciones de que se trate de una explicación o de una absolución?

    #11106
    Imagen de perfil de Emiliano López @jeje
    Emiliano López @jeje
    Participante

    Qué tal. Gracias por abrir el foro @sandroide

    Como menciona @urielhernandez, Lapuente parece justificar las acciones violentas del ser humano masculino; lo hace al resaltar su naturaleza. Sin embargo, es prudente al aceptar que esta naturaleza puede modificarse con educación.

    Aun así, no me queda del todo claro que el ser masculino tenga una naturaleza violenta y violadora. Lapuente respalda su opinión en la palabra de algunos antropólogos que nunca menciona. Y utiliza estas citas implícitas, para sostener que actualmente hay más violencia masculina porque hay más mujeres:

    Y, como advierten los antropólogos, las ratios entre hombres y mujeres determinan las actitudes sexuales de los primeros. Ya sea en la selva amazónica o en las universidades americanas, si los hombres son mayoría, invierten esfuerzos en construir relaciones saludables con las mujeres. Si son minoría, prefieren el sexo esporádico y se vuelven más violentos.

    Este fragmento da pie a otras interpretaciones o soluciones al problema, por ejemplo, “si hubiera menos mujeres, los hombres serían menos violentos”, o “si las mujeres no compitieran con el hombre, estos serían menos violentos”.

    Suponiendo que las explicaciones “biológicas” que ofrece Lapuente son correctas, funcionarían para justificar la conducta masculina, si los seres humanos fuéramos como cualquier animal. Pero el que las cosas sean de cierto modo, no conlleva que deban ser de cierto modo.

    En conclusión, aunque el artículo aparenta ser objetivo, la manera en que presenta la información es tendenciosa, y no queda claro si el autor defiende la equidad de género, o bien, está justificando el comportamiento masculino, incluso, ofreciendo soluciones machistas a la violencia. ¿Qué les parece?

    Saludos y gracias por el foro.

    #11107

    Hola @sandroide y @urielhernandez,  el tema me parece muy importante para discutir. ¿Qué hay detrás de la idea de que los hombres en parte violan por una condición natural? Para comenzar mi intervención quisiera aportar algunos datos, como el hecho de que tanto hombres como mujeres poseemos la hormona tetosterona. Es cierto que la cantidad de esta hormona en mujeres y en hombres es distinta, las mujeres poseen en niveles más bajos. A continuación comparto una nota. https://www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro/el-cerebro-bilinge-625/la-testosterona-una-hormona-enigmtica-12962

    Sin embargo, es una idea erronea el considerar que la tetosterona es la responsable de la agresividad masculina, para ello cito  parte del artículo que he compartido: “Sin embargo, no se ha demostrado que esta sustancia provoque una conducta agresiva. Estudios empíricos revelan que, por el contrario, fomenta la cooperación”.

    ¿Tal vez convendría analizar cuáles son los estereotipos de cada sociedad acerca  de lo masculino, para entender la agresividad hacia las mujeres? A continuación comparto un link sobre los países con mayor violencia de género en el mundo.

    América latina se sitúa como la región más violenta para las mujeres. https://www.nodal.am/2017/11/america-latina-la-region-mas-violenta-las-mujeres-al-menos-12-femicidios-diarios/

    Y en el siguiente link, los 25 países con mayor violencia de género https://es.aleteia.org/2017/03/10/la-cultura-patriarcal-en-tela-de-juicio/

    #11110
    Imagen de perfil de Sandra Reyes
    Sandra Reyes
    Participante

    Muchas gracias Uriel @urielhernandez Emiliano @jeje y Jeannet @jeannetugaldequintana por sus aportaciones, me parecen muy atinadas, estoy de acuerdo con los puntos que han planteado.

    Por un lado, la distinción que Uriel hace me resulta bastante adecuada ya que en términos argumentativos puede conducir de un mejor modo el debate, sobre todo dada la polémica que la opinión de Lapuente ofrece pero que hay que decirlo no es la única. En ese sentido, habría que señalar que desde el ámbito periodístico, a diferencia del filosófico -al menos como una hipótesis- lo que se busca es precisamente generar polémica para generar una disposición en la discusión. En cambio, la filosofía, en su acepción clásica, buscaría la verdad.

    Respecto a lo que Emiliano comenta y bajo el supuesto anterior, me parece que Lapuente utiliza explícita o implícitamente explicaciones biológicas, que en este caso al vincularse con la ciencia, parece ser que no tendrían por qué ser erróneas o tendencionas, no obstante, como bien señaló Emiliano, podría leerse en la opinión de Lapuente una tendencia por favorecer cierto tipo de enfoque en las cuestiones de género.

    Finalmente, lo que Jeannet nos ofrece es bastante interesante, incluso desde la misma ciencia, la determinación hormonal en relación con la sexualidad humana, no necesariamente justifica un comportamiento violento, que si bien hay una intervención al respecto, lo que Jeannet nos indica sobre los estereotipos sin duda aporta y amplía la problemática, pues lo que no es posible negar es que la violencia de género incrementa y discursos como el que Lapuente utiliza de trampolín -me refiero a su referencia biológica- al no ser analizados con cuidado pueden propiciar más este tipo de violencia al “justificar” que suceda de esa manera.

    Desde mi punto de vista, y considerando sus aportaciones, creo que si bien hay diferencias biológicas entre los sexos, la construcción social del género y de la sexualidad misma es algo que no podemos apartar de nuestra discusión, pues tanto Butler como Preciado -sobre todo esta última- han señalado que incluso el sexo, desde la biología como ciencia “natural” es algo que está intervenido desde la cultura y más aún desde la tecnología.

    Espero sus comentarios colegas.

    Saludos

    #11112

    Hola @sandroide y @urielhernandez y @jeje,  comparto nuevamente los enlaces que compartí:

    Hola @sandroide y @urielhernandez,  el tema me parece muy importante para discutir. ¿Qué hay detrás de la idea de que los hombres en parte violan por una condición natural? Para comenzar mi intervención quisiera aportar algunos datos, como el hecho de que tanto hombres como mujeres poseemos la hormona tetosterona. Es cierto que la cantidad de esta hormona en mujeres y en hombres es distinta, las mujeres poseen en niveles más bajos. A continuación comparto una nota.

    https://www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro/el-cerebro-bilinge-625/la-testosterona-una-hormona-enigmtica-12962

    Sin embargo, es una idea erronea el considerar que la tetosterona es la responsable de la agresividad masculina, para ello cito  parte del artículo que he compartido: “Sin embargo, no se ha demostrado que esta sustancia provoque una conducta agresiva. Estudios empíricos revelan que, por el contrario, fomenta la cooperación”.

    ¿Tal vez convendría analizar cuáles son los estereotipos de cada sociedad acerca  de lo masculino, para entender la agresividad hacia las mujeres? A continuación comparto un link sobre los países con mayor violencia de género en el mundo.

    América latina se sitúa como la región más violenta para las mujeres.

    https://www.nodal.am/2017/11/america-latina-la-region-mas-violenta-las-mujeres-al-menos-12-femicidios-diarios/

    Y en el siguiente link, los 25 países con mayor violencia de género

    https://es.aleteia.org/2017/03/10/la-cultura-patriarcal-en-tela-de-juicio/

     

    #11122
    Imagen de perfil de Abraham
    Abraham
    Participante

    Hola Sandra -@sandroide- y compañeros de los distintos AI que comprenden Temas de Filosofía. Tengo que reconocer que en un primer momento pensé que el tema de este foro eran las noticias falsas y que buscabas hacernos caer en la trampa al presentarnos el artículo. La razón por lo que en un momento lo creí fue que hacía unos momentos había visto en las noticias (noticiero de Rusia Today) que el rotativo El País recibió sendas críticas y burlas por parte de los ciudadanos españoles por haber organizado una discusión sobre las noticias falsas cuando este periódico le debe muchas explicaciones sobre distintas noticias que ha publicado. Por cierto, ¿repercutirá el prestigio de un periódico sobre los artículos o análisis que publica?

    O si decimos que “las analistas que publican en el periódico X son tendenciosos o falsos, etc., porque el periódico es caeríamos en una falacia o estaríamos aportando ejemplos?

    Sobre el artículo que nos propones, me llamó mucho la atención que Lapuente empleara como argumento para explicar por qué los hombres violan.

    En un programa de televisión había escuchado algo semejante pero en esa ocasión la testosterona servía de razón para que los hombres que hacen pesas puedan tener más de una mujer ya sea como esposa o novia, dado que producen más testosterona. Por supuesto que estos hombres productores excedentes de testosterona tendrían que ‘cumplirle’ a sus mujeres para no ser sancionados.

    Por supuesto que esto es un disparate en tanto que se corre el riesgo de caer una falsa generalización:

    Todos los hombres que producen más testosterona son violadores

    Todos los hombres que hacen pesas producen más testosteronas

    Todos los hombres con más testosterona tienen más de una mujer

    Todos los hombres con más testosterona son ‘cumplidores’.

    Absurdo que la lógica revisa y califica como Falacia de generalización apresurada.

    ¿Te imaginas Sandra que así operáramos para comprender y explicar la conducta humana? Imagínate que te enteras que tu vecino comió unos tacos cuya carne tenía altas cantidades de clembuterol, ¿asumirías que es un violador potencial?

    Las generalizaciones no operan para explicar las situaciones que ocurren en tanto que el hombre es multifactorial aunque los medios de comunicación insistan en ‘educarnos’ de esta manera.

    #11123
    Imagen de perfil de Hugo Enrique
    Hugo Enrique
    Participante

    Como ha señalado @jeje,el artículo de Lapuente está pobremente referenciado y aunque parece apelar a la autoridad de psicólogos y antropólogos no es claro en lo absoluto si estos, quienes quiera que sean, realmente avalan las afirmaciones del autor y, sobre todo, bajo qué argumentos. Pero si hacemos de lado esto y consideramos las afirmaciones de Lapuente todavía no es claro que tengamos una explicación mínimamente aceptable. Lapuente no es capaz de establecer la conexión entre los elementos que menciona (la testosterona  la competitividad, la presencia de mujeres en ámbitos antes exclusivos de hombres, etc) y el hecho de que los hombres violen mujeres. Cuando se dice que los hombres violan a las mujeres esto quiere decir que algunos hombres (tristemente, una cantidad exorbitante) lo hacen, pero no todos. Sin embargo, todos los hombres tienen testosterona, los hombres que viven en sociedades modernas enfrentan la competitividad, pero no todos son violadores. Así que no tenemos una explicación de qué es lo que hace que unos lo sean y otros no.

     

    #11128
    Imagen de perfil de Sandra Reyes
    Sandra Reyes
    Participante

    Muchísimas gracias por los comentarios Abraham @abrahamavila y Hugo @hugoenriquesanchez me han gustado bastante.

    Resulta curioso el punto que mencionas Abraham, y más por la relevancia y aceptación que, en este caso, una nota periodística tenga y por la problemática que está abordando, que no es menor. En ese sentido, creo que es pertinente lo que comentas, sin duda hay que atender a este aspecto para verificar la validez que la opinión tiene.

    El ejemplo que nos presentas me gustó bastante porque incluso vuelve risible el punto de vista y el sustento de Lapuente, y en ese sentido su argumentación no parece tan atinada pese al efecto que en redes sociales tuvo, desafortunadamente, es claro que este tipo de opiniones junto con la potencialización de los medios periodísticos y digitales en este caso, añade como “soluciones” al tema de la violencia sexual contra la mujer, aportaciones como las que Lapuente hizo.

    Ahora, sobre lo que Hugo nos menciona, estoy de acuerdo en que las referencias de Lapuente son implícitas y por ende algo débiles, claro desde el punto de vista argumentativo, pero desde la polémica, son supuestos que muchas personas, hombres y mujeres, admiten como válidos y verdaderos, lo que hace del argumento de Lapuente algo efectivo.

    Bien colegas, espero seguir contando con sus aportaciones ya que me parece un tema problemático y necesario discutir, pues esta naturalización y/o normalización de la violencia -sobre todo en las calles, vialidades, transporte y en las aulas- se hace cada vez más patente y nos hace pensar que en efecto, hay “maldad” pura y un instinto asesino en cada ser humano, o para nuestro caso, en los varones.

    Saludos.

    #11158
    Imagen de perfil de Román
    Román
    Participante

    Hola colegas y gracias a @sandroide por abrir el debate. Yo estoy totalmente de acuerdo con lo que argumenta @hugoenriquesanchez acerca de las carencias argumentativas del artículo. Es texto está lleno de generalizaciones que no se prueban y asume que cuestiones de naturaleza cultural o contextual, como los roles de género, son cuestiones de naturaleza humana.

    Quiero compartir aquí la respuesta que el autor publicó unas semana después en el mismo diario a las críticas que se le hicieron en redes sociales y que aquí se han expuesto también.

    Yo, la primera vez que leí el artículo lo rechacé, pero después pensé que podría tratarse de un artículo que estaba queriendo decir justo lo contrario de lo que manifiestamente dice y esto lo pensaba sobre todo por el final. No atinaba a saber qué era, pero, en un afán hermeneuticoide, lo reconozco, trataba yo de darle el beneficio de la duda. En esa respuesta que el autor da  a las críticas formuladas dice: “Pero el objetivo de mi columna era precisamente criticar el determinismo biológico y subrayar que el entorno sociocultural es clave. La clave sobre la que podemos actuar” y más adelante afirma: “explicar no es lo mismo que justificar”. Yo creo que aunque esta última frase pueda ser verdadera en algunos casos, no siempre lo es, ya que a veces, una explicación de por qué las cosas son de cierta manera también puede servir para explicar  por qué no pueden ser de otra y eso sí nos lleva, entonces, a una justificación, es decir a la irremediable aceptación de un hecho que no podemos cambiar. Para mí, aparte de las carencias argumentativas como las que aquí ya se han señalado, el error del texto radica en la manera en la que se persigue el propósito final del mismo que, según el autor, no era hacer apología de la violencia, sino explicar cómo es para después poder desmontarla.

    Saludos!

    #11160
    Imagen de perfil de Román
    Román
    Participante

    Ya escucharon la canción de “Sexo” de Residente que se la dedica a Judith Butler y a Freud y que de alguna manera también tiene la la idea de que el motivo que anima todos nuestros comportamientos es el deseo sexual.

     

    Buen viernes!!

    #11164
    Imagen de perfil de Sandra Reyes
    Sandra Reyes
    Participante

    Muchas gracias por este último comentario y por la nota de respuesta de Lapuente, Román @romansuarez resulta interesante su defensa, pero como señalas, el hecho es que, en términos argumentativos, no logra ofrecer algo más allá de una opinión muy limitada y que puede ser interpretada desde ángulos distintos, impidiendo reconocer su intención inicial.

    También es interesante la canción, pues nos lleva a preguntarnos si ¿todo lo sexual estaría asociado a la violencia? o ¿En qué casos esto no es así? ¿Es normal la relación sexo-violencia?

    Qué les parece colegas. Sigo esperando sus comentarios.

    Buen fin de semana.

    #11166

    Gracias por tus comentarios y por compartirnos la respuesta de Lapuente  @romansuarez. Me parece que estamos ante un caso interesante  de cómo los mensajes están sujetas a interpretación y cómo de hecho son interpretados de maneras diversas a pesar de la intención de quien emite el mensaje. En este sentido, este foro puede ser relevante para el AI Lenguaje.

    Me gustaría centrarme en un párrafo de la respuesta de Lapuente:

    Mi artículo era incómodo. Recogía, con un margen para la interpretación subjetivo (y criticable), las conclusiones de muchas investigaciones sobre posibles catalizadores sociales de la violencia masculina. Todos discutibles. Porque en ciencia no hay verdades absolutas. Y toda afirmación puede contradecirse si los datos apuntan a lo contrario.

    El hecho de que no haya verdades absolutas y de que  cualquier afirmación pueda ser contradicha es algo que podemos ver puesto en práctica en muchos comentarios de internet en torno a artículos sobre feminismo y perspectiva de género, muchas personas contradicen este tipo de contenidos cuando están en desacuerdo y muchas veces lo hacen sin una comprensión del contenido o tergiversando el sentido de lo que afirman.

    En el caso del texto de Lapuente, me parece que muchas críticas iban en un sentido distinto, es decir, el problema era que, aún sin que la intención fuera esa, podía fácilmente convertirse en una apología de la violencia sexual y de género afirmar que los hombres son violentos naturalmente o que si hay menos mujeres que hombres, la violencia de género incrementa.

    Me parece que estamos ante dos problemas distintos en este punto: 1) cómo distinguir entre explicación y justificación y 2) cualquier mensaje puede ser (y lo más seguro es que será) interpretado en un sentido distinto al de la intención de quien lo emitió.

    Lo que me parece que da pie a un tercer problema que reúne los dos anteriores: ¿Es posible emitir una explicación de la violencia sin que esta se convierta en una justificación de la misma?

    Considerando el contexto de esta discusión (el del fallo de la corte por el caso de “la manada” en España), sería importante cuáles son las posibilidades de evitar que una explicación sea una justificación, en términos de responsabilidad del autor y de las posibles consecuencias sociales. En ese sentido, cabe señalar que Lapuente actuó responsablemente dando una respuesta, sin embargo, considero que en lugar de atender los reclamos de quienes lo criticaron, salió a explicar cuál era su intención y porqué él no quiso decir lo que se interpretaron, lo cual por un lado me parece que tiene algo de “mansplaining” y, por otro, que pierde de vista los problemas más urgentes: la denuncia de la impunidad de la violencia sexual por género.

    Concluyo con una intuición que tengo sobre el tema, sospecho que tiene más peso la impunidad que deja libres a los violadores de “la manada” que los artículos médicos. Es decir, creo que son las prácticas sociales, morales y, en esta caso, incluso judiciales, las que se ven reflejadas en argumentos como los que presentan estudios que explican la violencia de los hombres, tal y como sugiere la antropóloga Rita Laura Segato en un artículo sobre la etiología de la violencia.

     

    #11184
    Imagen de perfil de Sandra Reyes
    Sandra Reyes
    Participante

    Muchas gracias Uriel @urielhernandez me gusta cómo puntualizas varios problemas, y estoy de acuerdo con esos 3 que tú señalas. Respecto a los 2 primeros quizá podría añadirse que a partir de la experiencia y/o el horizonte de interpretación que se tenga, de ello dependerá el sentido que se tome sobre lo que se lea, vea, perciba o escuche y si se tome como explicación o justificación. En ese sentido, parece que sería difícil encontrar una “fórmula” que permita que toda explicación no busque o caiga en justificación y viceversa, quizá atender los casos concretos y apelar al llamado “derecho a réplica” para precisar los puntos ciegos de una discusión.

    Ahora, quisiera compartirles algunos otros enlaces en torno a la nota de Lapuente y al tema en general, las que Uriel nos compartió me parecen problemáticas y también nos permiten pensar la intervención de Lapuente más allá de su mera opinión.

    La siguiente me resulta interesante porque es muy breve pero llamó mi atención porque aparece dentro de una página del gubernamental, del INEA, del estado de Nuevo León.

    La siguiente critica nuevamente la nota de Lapuente. Y esta última es del blog de una feminista llamada Nohemí Hervada.

    A ver qué les parecen, creo que el aspecto más interesante y que en redes sociales potencializa este asunto, es que hablar de violencia -sexual en este caso- toca o hiere sensibilidades, pues parece que la relación con el cuerpo y la construcción de los mismos (hombres, mujeres, etc.) en este tipo de problemáticas es  una cuestión de sensibilidades y las redes sociales potencializan esa sensibilidad -herida- incrementado la violencia, deformando los sentidos o ajustándolos, pero pocas veces estableciendo un diálogo que nos lleve, en el mejor de los casos, hacia un acuerdo mínimo del sentido que nuestras enunciaciones, posturas, imágenes, etcétera tienen.

    Sigo esperando sus comentarios compañeros @jeje, @hugoenriquesanchez, @jeannetugaldequintana, @oscarsantana, @urielhernandez, @circe, @karlaalday, @abrahamavila, @sergiolomeli, @paola, @victorcanteroflores, @malinalli, @romansuarez

    #11191
    Imagen de perfil de Paola Rochon
    Paola Rochon
    Participante

    Sandra, gracias por abrir el foro. En principio comparto con ustedes las observaciones en relación con la torpeza con la que Lapuente intentó plantear el problema de la violencia hacia las mujeres por parte de los hombres. Al leer los materiales que han compartido, llegué al caso de “la manada” que Uriel compartió, (un grupo de 5 hombres españoles que violaron a una chica en la fiesta de San Fermín en Pamplona). Este caso ha dado inspiración a muchas personas para mostrar su indignación ante tal agresión, siendo Lapuente uno de esos inspirados. Ahora bien, retomando la definición de mansplaining, que también nos compartió Uriel, se podría juzgar con más severidad la torpeza de Lapuente a la hora de intentar “ayudar” a las víctimas. Es más, se le podría exigir que guarde silencio y que no intente explicar lo que él no ha vivido. Al parecer, aquí sólo la voz de las mujeres puede valer. ¿Qué significa eso? Al parecer, la mayoría de los discursos filosóficos, jurídicos, científicos, etc., están atravesados por una categorización que obstaculiza la libre expresión de sentidos vivenciales que sobrepasan la ruta oficial. Entonces, ¿se trata de ensayar nuevas formas de enunciar la experiencia? ¿Pero en esta labor deben callarse los que han dominado el espacio público durante siglos, es decir, sólo los excluidos del sistema deben asumir la labor de construir un nuevo sistema de significados en donde impere la equidad?

Viendo 15 publicaciones - del 1 al 15 (de un total de 21)

Debes estar registrado para responder a este debate.