La vocación de Luis

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Área de interés 15. Arte, expresión y apreciación estética.

Versión 090216

La vocación de Luis

Alejandro de la Cueva

Ese día comprendí que la escuela es un espacio para apreciar lo que nos rodea, como las obras de arte que llevaron al plantel. Lo que observé y escuché cambió mi forma de pensar. Ahora soy un profesionista. Después de muchos años aún recuerdo la conversación con Juan, Sergio y Ricardo, el profesor de Filosofía. El primero dijo:

—Luis, ¿sabes del evento que se realizará hoy en el plantel?

—Sé muy poco. Escuché a Sandra hablar sobre el evento. Pero la verdad ni sé qué onda… cosas de flojera. ¿De qué me sirve saber eso? —respondió Luis.

—Pues de todos modos tenemos que ir. El profe Ricardo dijo que pasará lista y nos preguntará sobre las salas que visitemos. Anda, no seas negativo y veamos cómo se pone —insistió Juan.

Como no tenía alternativa, nos fuimos a la exposición. Lo recuerdo como si fuera ayer. Montaron las obras en los salones. Dos aulas con fotografías de pinturas: El grito de Munch, La noche estrellada sobre el Ródano de Van Gogh… Captó mi atención el cuadro de La balsa de la Medusa de Gericault. En esta obra observé cómo cada una de las personas trataba de salvar su vida. Algunas miraban hacia el horizonte para ser rescatadas, otras, sentadas, esperaban su final, y unas más sucumbían ante la desesperanza.  

En el salón de las esculturas, creaciones antiguas se combinaban con modernas: La victoria de Samotracia, Coatlicue… Llamó mi atención la Venus de Milo. A pesar de ser sólo estar viendo una fotografía de la escultura, podía imaginar la belleza de esa mujer. En comparación con ella, la Coatlicue era algo muy diferente.

En otra aula, dos jóvenes de la capital interpretaban El concierto de Aranjuez. Los alumnos que se encontraban en la sala no estaban acostumbrados a esa música, pero se mantenían atentos.

En otro salón leían Crimen y Castigo, de Dostoievski. En otro, más adelante, proyectaban la película Gandhi. En el patio, unas bailarinas con atuendos raros, muy pegados, bailaban no sé qué.

—Es El cascanueces —nos dijo el profesor en voz baja al ver nuestro gesto de interrogación.

Ese día terminó después de las seis de la tarde.

A la mañana siguiente, en clase de Filosofía, platicamos con el profesor Ricardo sobre lo que nos interesó.

—Profe, ¿qué sentido tuvo lo que observamos? —preguntó Juan.

—Ustedes piensen…

—Pues, observamos expresiones artísticas —respondió Sergio.

—¿Cómo le llamamos a ese tipo de expresiones? —preguntó el profesor.

—Mmm. ¿Bellas Artes…? —respondió Juan con inseguridad.

—Pero…, ¿para qué nos sirven las Bellas Artes? —pregunté.

—¿Qué les parece si primero tratamos de responder qué entendemos por «arte»? —sugirió el profesor.

—Por lo que vi en los salones —dijo Juan—, el arte es la representación de la realidad.

—Espero estar bien, profe —comentó Luis—. Como la pintura de La balsa de la Medusa que vi, ¿podemos decir que es una representación de la realidad?

—Así es, Luis. En 1818, el barco francés La Medusa se hundió. Los sobrevivientes se aferraron a una balsa. Fue un hecho muy comentado en esa época. Por eso la pintura.

—¡Ah, ya! Si sabemos lo que la obra representa, entendemos lo que el artista quiso comunicar. Así, podemos identificarnos con el autor.

El profesor exclamó entusiasmado:

—¡Vaya! Estás inspirado, Luis. Cada una de las obras de arte tiene un sentido, un significado que debemos develar. Valoramos la obra a través de la observación, pero también de la capacidad de razonar para descubrir la experiencia que hay detrás.

—Bueno, pero… ¿Qué es el arte? —Sergio insistió en la pregunta.

—Originalmente, por «arte» se entendía un conjunto de reglas para hacer algo bien. Así, al aplicarlo a la pintura o la escultura, eran reglas para producir y representar la realidad de la mejor manera. Y es ahí donde entra una idea de belleza, acorde a la simetría y armonía de la naturaleza, en la que disfrutamos lo que observamos o escuchamos.

—Profe, ¿se puede contemplar un paisaje natural y considerarlo como una obra de arte? —pregunté.

—Debemos distinguir lo realizado por el hombre y lo generado por la naturaleza. El arte es lo creado por el hombre. Considero que no se puede hablar de la naturaleza como generadora de arte.

Sergio intervino:

—Tengo una duda respecto de la belleza. ¿Por qué estaba la fotografía de la Coatlicue? Una mujer con falda de serpientes no es muy agradable a la vista. Más bien causa terror o miedo. ¿La Coatlicue es parte de las Bellas Artes?

—¿A poco para los mexicas la Coatlicue fue una belleza? —pregunté.

—Yo tengo otra pregunta, ¿la belleza es ideal o real? —interrumpió Juan—. Porque en la primera puede provenir de nuestra imaginación, independiente de lo que veamos. Y la segunda se da cuando observamos un objeto o el artista imita lo que ve.

—Pero en la Coatlicue vemos cómo se imitaron varias cosas. Están tomadas de la realidad. Sin embargo, no me parece bella. Creo que el problema está en cómo entendemos la belleza —señaló Sergio.

—Considero que la belleza la captas de inmediato. Algo nos gusta o no nos gusta, y ya. Y nos gusta si hay armonía, si hay orden —dije.

—¡La Coatlicue no tiene ese orden! —objetó Juan—. ¿Por qué considerarla bella? Para mí no es de las Bellas Artes. Yo creo que nos engañamos o para parecer intelectuales muchos dicen que es una obra de arte.

—Habría que estudiar la cultura mexica para saber qué estaban imitando con la Coatlicue, y si para ellos era importante la armonía —señaló Sergio.

—Pues aunque tuviera simetría, para algunas personas seguiría siendo fea y puede causar temor. Explícame, Sergio, ¿cuál era la intención del escultor al hacerla de esa manera? ¿Estamos hablando de Bellas Artes? Yo creo que no —aseguré.

—La Coatlicue no fue hecha para formar parte de las bellas artes ni de la belleza —intervino el profesor—. Es una diosa feroz, sedienta de sacrificios humanos. Es un ser mítico del cual los tenochcas no podían escapar. Tenía el poder de todo lo que nace y muere. Por eso, si el concepto de belleza es lo que causa paz, tranquilidad, armonía y es agradable a la vista, la Coatlicue no se concebiría como belleza. Sin embargo, como lo vemos con ustedes, el principio de belleza nunca ha sido algo absoluto e inmutable, sino que ha venido adoptando distintos rostros según sea la época histórica y la cultura. Así que no hay un concepto universal de belleza.

Sergio movió la cabeza afirmativamente:

—Eso significa que me puede gustar algo y a Juan no. ¡Ah! Entonces todos los seres humanos pueden ser artistas y representar la belleza de diferente manera.

—Ayer en la noche, en una revista encontré algo que puede servir —dijo Sergio—. Un filósofo expresó que el juicio del gusto depende de la relación armónica y libre de las facultades de las personas.

—Ya que hablas de autores, Jenófanes dijo algo así: «Si los bueyes, los caballos y los leones tuviesen manos, o pudiesen dibujar con las manos, y hacer obras como las que hacen los hombres, semejantes a los caballos representaría el caballo a los dioses, y semejantes a los bueyes el buey y les darían cuerpos como los que tiene cada uno de ellos».

Tras decir esto, nos quedamos callados. Teníamos muchas dudas y cosas qué decir. Al ver que no había en nosotros intención de retirarnos, el profesor nos propuso que al día siguiente habláramos sobre la utilidad de la estética en los medios de comunicación. Aceptamos.

Para mí, ese día no fue como cualquier otro, sino el inicio de mi vocación en el arte. Desde hace varios años participo en actividades culturales. Es algo que me ayuda a ser más humano, a sensibilizarme por las cosas de la vida.

Guía para facilitar la reflexión y el diálogo a partir del texto La vocación de Luis.

El texto describe la situación de Luis, un estudiante de preparatoria que vive una experiencia estética. Recorre los salones de su escuela en los que se muestran diversas representaciones de las Bellas Artes: música, escultura, pintura, danza, literatura, cine y arquitectura.

La experiencia estética está formada de dos momentos. Por una parte cuando observa las obras, y por otra, la discusión que le permite analizar las perspectivas de sus compañeros. Esta experiencia resulta para él algo tan especial que cambia su forma de percibir la realidad.

En el diálogo Luis nota la necesidad de conocer la historia de la obra y del artista, para disfrutarla y comprenderla de mejor manera. Le impresiona especialmente la pintura de La balsa de la Medusa, relativa a un accidente en que muy pocas personas sobrevivieron. En esta obra la representación de lo trágico es importante como categoría estética. Con respecto a esta categoría, Sánchez Vázquez dice que «La reacción natural ante el objeto trágico por parte del sujeto en la vida real puede oscilar entre la compasión, y la ira ante la muerte»  (Sánchez Vázquez, 2005). En cualquier caso, el espectador recrea el hecho.

En otra parte de la narración se enfrenta una disyuntiva. Al comparar a Coatlicue con la Venus de Milo, Luis no sabe en qué medida la primera escultura tuvo un sentido de belleza para sus autores. El contraste entre ambos objetos recuerda lo que señala Umberto Eco: «El principio de belleza nunca ha sido algo absoluto e inmutable, sino que ha ido adoptando distintos rostros según la época histórica y el país» (Eco, 2004).

Conceptos.

  • Bellas artes.
  • Obra de arte.
  • Percepción de la belleza.

Plan de discusión 1. La obra de arte.

  1. Los dibujos que hacen los niños antes de la primaria, ¿son una obra de arte?
  2. A Pánfilo le han dejado de tarea que haga el planisferio. El dibujo le queda muy bien. ¿Ha hecho una obra de arte?
  3. Doña Eulalia prepara un mole exquisito, ¿hace una obra de arte?
  4. Irene elabora anillos, aretes, prendedores y muchos objetos más con chaquira. ¿Ella hace obras de arte?
  5. Mónica asiste a ballet clásico desde niña. Su grupo se presentó la semana pasada. ¿Ella hace arte?
  6. Carlos toma fotografías en bodas, quince años y otras ceremonias. A la gente de su comunidad le gusta mucho su trabajo. ¿Él hace obras de arte?
  7. Elvia escribe recados de amor muy claros y bonitos que luego vende entre sus amigos. ¿Ella hace obras de arte?
  8. Si comparamos las obras de Picasso y de Botero con las de Matisse y Goya, ¿cuáles no son obras de arte?
  9. ¿Las canciones de Acapulco Tropical son arte? ¿Los Conciertos de Brandenburgo son arte? ¿Qué tienen en común?
  10. ¿Qué es una obra de arte? ¿Qué es el arte?

Plan de discusión 2. La belleza.

  1. ¿Las caras bonitas son caras bellas? ¿Qué las hace bellas?
  2. ¿Los dibujos de Cuevas son bellos? ¿Qué los hace bellos o feos?
  3. ¿Qué debe tener una pieza musical para que sea bella?
  4. ¿Cualquier poema o canción que hable de amor es algo bello?
  5. ¿La belleza la captamos por instinto o aprendemos lo que es bello?
  6. ¿Lo bello es bello porque nos gusta o nos gusta porque es bello?
  7. ¿Algo feo puede ser bello?
  8. ¿Cuál es la diferencia entre lo grotesco, la belleza, lo feo y lo sublime?
  9. ¿Sientes la belleza, la comprendes o la entiendes?
  10. ¿La belleza se capta con la emoción o con la razón?
  11. ¿Puede haber algo que sea desagradable a los sentidos pero agradable a la razón?

Plan de discusión 3.

  1. Cuando un niño de cinco años dibuja un cielo, el sol, montañas, un río… Lo que hace, ¿es una representación de la realidad? ¿De qué depende que ese dibujo sea considerado una obra de arte?
  2. El siguiente fragmento es de un poema de Ramón López Velarde:
Patria: tu superficie es el maíz,

tus minas el palacio del Rey de Oros.

y tu cielo, las garzas en desliz

y el relámpago verde de los loros.

¿El poema representa a la naturaleza?, ¿es una idea de la naturaleza?, ¿es una reconstrucción de la naturaleza? ¿Cuál es la finalidad de esta obra?

  1. La señora Beatriz tiene un cuadro de La noche estrellada sobre el Ródano. Dice que le inspira calma. ¿La vida que se muestra en una pintura, escultura, poema o melodía puede parecerse con la vida real? ¿En qué puede consistir ese parecido? ¿Cuál es la finalidad de ese parecido?
  2. ¿El Himno Nacional de México representa la realidad?, ¿es una idea de la realidad?, ¿es una reconstrucción de la realidad? ¿Cuál es la finalidad de esta obra?
  3. ¿Las pinturas rupestres pueden ser consideradas arte?, ¿representan la realidad?, ¿son una idea de la realidad?, ¿son una reconstrucción de la realidad? ¿Cuál es la finalidad de estas obras?
  4. ¿Cuál es la finalidad de la obra de arte? ¿Representar la realidad, transmitir una idea, reconstruir una experiencia?  
  5. ¿Podrá haber una obra de arte que no tenga finalidad al hacerse o al apreciarse?
  6. ¿Existirá una obra de arte que sea ajena a las ideas o a la representación?

Ejercicios.

Ejercicio 1.

En este ejercicio se pretende que los estudiantes aprendan a señalar cómo saben que las razones que presentan para sostener una tesis o una emisión dada son adecuadas, correctas o buenas.

Instrucciones.

A) Imagina que entras a una galería de fotografías de esculturas y encuentras estas tres.

esculturas

B) Responde estas preguntas.

¿Qué impresión te causa cada una?

¿Qué sensación te genera cada una?

¿Cuáles te parecen bellas? ¿Hay alguna que no te parezca bella?

¿Qué representa cada una?

¿El autor tuvo la intención de hacer algo agradable a la vista?

¿El autor tuvo la intención de representar algo?

¿El autor tuvo una intención diferente a las dos anteriores?

En alguno de los tres casos, ¿se necesita conocer el contexto para decir que es bella?

En alguno de los tres casos, ¿es necesario conocer el contexto para saber qué se quiso representar?

¿En alguno de los tres casos la obra se entiende por sí misma?

C) Lee el siguiente texto de Leibinz.

No podemos conocer racionalmente la belleza. Lo que no significa, sin embargo, que no podamos conocerla en absoluto. Se basa en el gusto, eso aclara lo referente a si una cosa dada es o no bella, aunque no pueda explicarse por qué lo es. Algo parecido sucede con el instinto.

Leibniz

D) Contesta si, tras la experiencia que acabas de tener con las tres fotografías, estás de acuerdo con lo que Leibinz plantea.

Ejercicio 2.

En este ejercicio se pretende que los estudiantes aprendan a parafrasear las emisiones de los demás tratando de recuperar su sentido.

Instrucciones.

A) Haz una lista de las características de lo bello y de lo sublime con base en el texto de Schiller.

La naturaleza nos ha dado dos genios como compañeros a lo largo de la vida. El uno, agradable y alegre, nos hace más corto el viaje fatigoso con la agudeza de su juego, nos hace más ligeras las cadenas de la necesidad y nos conduce entre bromas y alegría hasta los puntos peligrosos, donde tenemos que actuar como puros espíritus y despojarnos de toda envoltura corpórea, hasta el conocimiento de la verdad y el ejercicio del deber. Allí nos abandona, porque su terreno es solo el mundo sensible y su impulso terrenal no puede llevarle más allá del profundo abismo.

En el primero de estos genios se reconoce el sentimiento de la belleza, en el segundo el sentimiento de los sublime. Lo bello es ya una expresión de la libertad, pero no de aquella que nos eleva por encima de la potencia de la naturaleza y nos libera de toda influencia corpórea, sino de aquella que disfrutamos como hombres de la naturaleza.

Nos sentimos libres en la belleza, porque los instintos sensibles están en armonía con la ley de la razón; nos sentimos libres en lo sublime, porque los instintos sensibles no tienen influencia sobre la legislación de la razón, porque en este caso actúa el espíritu como si no estuviera sometido a otras leyes que no sean las propias. El sentimiento de lo sublime es un sentimiento mixto. Está compuesto por un sentimiento de pena, que en su más alto grado se manifiesta como un escalofrío, y por un sentimiento de alegría, que puede llegar hasta el entusiasmo y, si bien no es precisamente placer, las almas refinadas lo prefieren con mucho o cualquier placer. Esta unión de dos sensaciones contradictorias es un único sentimiento que demuestra de forma indiscutible nuestra independencia moral.

En efecto, siendo absolutamente imposible que el mismo objeto mantenga con nosotros relaciones distintas; por consiguiente, en nosotros deben de estar unidas dos naturalezas opuestas  que están interesadas de forma absolutamente contraria en la representación del objeto mismo. Mediante el sentimiento de lo sublime experimentamos pues que el estado de nuestro espíritu no se corresponde necesariamente con el estado del sentido, que las leyes de la naturaleza no son necesariamente también las nuestras y que hay en nosotros un principio autónomo, independientemente de todas las emociones sensibles. El objeto sublime es de dos clases. O nosotros lo atribuimos a nuestra fuerza intelectual y sucumbimos a la tentación de formarnos una imagen o un concepto de él; o lo atribuimos a nuestra fuerza vital y lo consideramos una potencia frente a la que la nuestra se desvanece.

Schiller. De lo sublime. 1801 (Eco, 2005)

B) Emplea esas ideas para hacer un poema ideográfico o uno caligráfico. Observa dos ejemplos con poemas de José Juan Tablada.

caligramas1
Impresión de la Habana

caligramas2
Poema caligráfico

Ejercicio 3.

En este ejercicio se pretende que los estudiantes aprendan a revisar la forma de verificar o refutar las respuestas que se proponen.

Instrucciones.

A) Leer los siguientes textos.

Las artes no imitan simplemente las cosas visibles, sino que llegan hasta los principios que constituyen el origen de la naturaleza.

Plotino

El pintor no hace más que reproducir la apariencia del objeto construido por el artesano; el poeta no hace más que copiar la apariencia de los hombres y de sus actividades, sin preocuparse verdaderamente de las cosas que imita y sin la capacidad de realizarlas.

Platón

En qué se distingue el producto estético del común producto artesano, es difícil juzgarlo, porque toda creación estética es, en su principio, absolutamente libre, en cuanto que el artista puede ser dirigido hacia ella solamente por una contradicción que se encuentre en la parte más alta de su naturaleza, en tanto que toda creación surge de una contradicción externa al creador y que, por lo tanto, tiene su finalidad fuera de sí.

Schelling

El arte, en su forma, une la relación misma de hacer y padecer, la energía que va y viene, lo que hace que una experiencia sea una experiencia. La eliminación de todo lo que no contribuye a la organización mutua de los factores de la acción y recepción, la selección de los aspectos y rasgos que contribuyen a la interpretación, hacen que el producto sea una obra de arte.

Dewey

B) Observar las imágenes y decidir si alguna corresponde a la idea de Plotino, a la de Platón, Schelling o Dewey.

Materiales15jSugerencias de lectura para el profesor.

Sánchez Vázquez, A. (2005). Invitación a la estética. México: Grijalbo.

El libro de Sánchez Vázquez realiza un análisis conceptual sobre estética desde diferentes ámbitos: como la necesidad de la estética, cuál es su objeto, la relación entre el objeto y el sujeto, y las categorías estéticas que muestran elementos como lo grotesco, lo sublime, lo trágico, lo cómico, que a final de cuentas son parte del mundo de la estética.

Tatarkiewiks, W. (2015). Historia de seis ideas, arte, belleza, forma, creatividad, mímesis, experiencia estética. España: Tecnos.

El autor analiza los siguientes conceptos: arte, belleza, forma, creatividad, mímesis, experiencia estética. En cada uno de ellos, destaca lo que se ha dicho desde los griegos hasta la actualidad sobre estos conceptos. Pone como ejemplo obras de arte representativas. Lo interesante del libro es su capacidad para explicar los conceptos de manera clara y sencilla, acercándonos a perspectivas que parecen conocidas y que están cerca de nosotros, sin embargo son desconocidas. Me refiero a los elementos del arte, a la comprensión de la belleza, etc.

Eco, U. (2012). Historia de la belleza. España: Debolsillo.

Umberto Eco destaca la importancia del ideal estético en la antigua Grecia, para entrar en lo apolíneo y lo dionisiaco. Desde los griegos hasta Nietzsche, lo relevante son los comentarios que ofrece de diferentes filósofos que han deliberado sobre la belleza. El texto es ameno. La explicación, aunada a las imágenes de las pinturas que analiza, lo hace más comprensible.

Para leer más…

Brenifier, O. (2006). El filósofo aprendiz, el arte y lo bello. México: Edere.

El libro sobre el arte y lo bello, muestra en forma de diálogo la importancia del tema en cuestión. Se resaltan en el texto juicios que van surgiendo y las posturas que son analizadas por el autor. Otro aspecto importante del texto es la incorporación de fragmentos de filósofos.

Plazaola, J. (2007) Introducción a la estética. España: Universidad de Deusto.

Este libro lo considero más especializado por los términos, sin embargo, es un acercamiento mayor a la estética. El autor desarrolla una historia desde los primeros pensadores hasta los actuales. Entabla relación con otras esferas del saber estético, como es el caso de la crisis del conocimiento en relación con la teoría del arte.

Fuentes de las imágenes.

Figura 1: Tomado de http://desvan-cultura.blogspot.mx/2013/07/arte-natural.html                     

Figura 2: Tomado de http://jimmasterpieces.deviantart.com/art/Bodegon-Arte-Natural-422723967

Figura 3: Tomado de: http://www.viralhoy.com/cuesta-creer-que-estas-esculturas-estan-hechas-unicamente-de-plantas-hojas-y-flores/

Figura 4: Tomado de: https://www.google.com.mx/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&cd=&cad=rja&uact=8&ved=0CAcQjRxqFQoTCNCZvPLEm8kCFcRxPgodjfoOxw&url=http%3A%2F%2Fporelamoralarte.blogspot.com%2F2012%2F12%2Flos-amantes-impresionistas.html&psig=AFQjCNHi5cRMx6BuBszxJ_3PYFbW8sy8OA&ust=1447989825004101

Discusión (1)

  1. Imagen de perfil de Jorge Arturo Jorge Arturo dice:

    Excelente material, por medio de él descubrí muchísimas cosas en relación con la pobreza de conocimiento de nuestros estudiantes, quienes nunca habían visto la Venus de Milo ni siquiera la Coatlicue. Este material les da un primer contacto con el arte y de ahí, intentaré llevarlos al museo de arte moderno, aunque el problema es complejo ya que en mi plantel no se recomienda salir con los estudiantes a causa de los riesgos por la inseguridad.

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