Aprendizaje AI. 3

Según la RAE, una de las acepciones del concepto ‘aprendizaje’ refiere a la adquisición de conductas a través de la práctica. Esta es la acepción que se privilegia en el Enquiridion de Epicteto. Un manual que redactó Arriano, un alumno de Epicteto, para adquirir la conducta estoica de la ataraxia o imperturbabilidad: la eliminación de todo deseo o aversión. El manual plantea que el aprendizaje de este ‘fin tan noble’ implica una práctica disciplinada y una voluntad fuerte. Así por ejemplo, el primer precepto dice: ‘Si aspiras en efecto a un fin tan noble, acuérdate que para conseguirlo, no debe desearse débilmente; sino que debes renunciar enteramente a ciertas cosas, abstenerse durante algún tiempo de algunas otras [….]’

Otras posturas han vinculado el problema del aprendizaje a cuestiones más bien políticas. Por ejemplo, Paulo Freire, sostuvo en un texto llamado La educación como práctica de la libertad, que el aprendizaje, tenía que pasar por un proceso de politización y adquisición de conciencia crítica, así lo haría significativo y útil. Que el proceso de aprendizaje no podía ser pasivo ni llevar al hombre a posiciones quietistas, sino más bien un proceso que promoviera nuevos hábitos de participación e injerencia. Así por ejemplo afirma que para que la alfabetización de adultos no sea mecánica, es necesario hacer que tomen conciencia de su problemática, de su condición de persona y de sujeto.

Otro enfoque al aprendizaje es el que da Jean Piaget, quien propone una teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia. La teoría de Piaget sostiene que el agente principal del aprendizaje es el ´aprendiz´, quien a partir de su experiencia y experimentación de mundo va desarrollando paralelamente sus capacidades intelectuales y afectivas. Así lo podemos ver en su libro Seis estudios de psicología, donde afirma que el proceso de desarrollo de las habilidades cognitivas, o de la capacidad de conocer implica paralelamente y de forma simultánea, el desarrollo de la afectividad y de las funciones intelectuales. Piaget dirá que no hay acciones puramente intelectuales, incluso una operación matemática implica el concurso de sentimientos, y a la inversa, toda acción afectiva implica, en algún grado la comprensión intelectual: el amor, por ejemplo, implica la comprensión.

Elaboró Sergio Lomelí