Autoconocimiento

Existen cosas que tengo que hacer inevitablemente para poder vivir dignamente, uno tiene que trabajar y cumplir con ciertas obligaciones, pero también existen cosas que hacemos con gusto, por puro el puro disfrute de hacerlas. ¿Cómo sé si hago algo porque quiero o porque me siento obligado? Y si actúo “por inercia” o porque no conozco otra cosa, ¿puedo saberlo?, ¿cómo me doy cuenta? Quizá sea posible distinguir lo que hago por convicción y lo que hago por antojo o inclinación, pero ¿cómo podría distinguirlo? Sobre estas preguntas, Kant elabora argumentos en La fundamentación de la metafísica de las costumbres.

Existen cosas que claramente quiero hacer y otras que definitivamente me gustaría hacer pero que no puedo hacer,  sé cuáles son los límites de lo que podría hacer, aunque no de todo, por ejemplo, no estoy seguro de si sería capaz de dañar a alguien que estimo si por alguna razón esa persona atacara a alguien que quiero. Si no sé exactamente qué haría en una situación difícil, ¿qué puedo saber de mí?, ¿qué tipo de cosas de mí me son accesibles?, ¿puedo saber cosas de mí además de mis recuerdos, emociones y sensaciones? Más aún ¿de qué me sirve saber cómo recuerdo, cómo me siento o cómo veo las cosas para ser libre? Estas preguntas las aborda Epicteto en su libro Enquiridión..

Podría suceder que yo actuara creyendo que es lo mejor cuando no es así, podría resultar que mis acciones bienintencionadas tuvieran consecuencias indeseables. Podría suceder que yo intentara hacer algo para ayudar a otros y no funcionara o empeorara su situación. ¿Pero  qué pasaría si quiero cambiar algo que no depende de mí?, ¿cómo puedo distinguir esas cosas: las que dependen de mí y puedo determinar o modificar, y las que no están a mí alcance?

¿Qué de lo que puedo conocer  de mí  mismo me ayuda para determinar lo que puedo debo hacer? Puedo reconocer que hay cosas que deseo y otras que no deseo hacer. Puedo distinguir si existen acciones que decido llevar a cabo de otras que realizo sin saber exactamente porqué, cuando actúo “por inercia”. En tercer lugar, existen cosas que dependen de mí y en las que puedo ejercer mi voluntad y mi libertad y existen otras cosas que yo no puedo modificar, y que por lo tanto no hay modo en que yo pueda voluntariamente modificarlas. Si existen cosas que hago por “inercia”, que no deseo pero debo hacer y otras que no puedo cambiar, ¿eso qué dice de mi liberta?, ¿soy libre sólo cuando puedo determinar voluntariamente algo o puedo ser libre en algún otro sentido?, ¿qué otros sentidos de la libertad podría haber?

Uriel Hernández (@urielhernandez)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *