Cambio AI. 6

En la vida cotidiana nos cambiamos de ropa, de casa, cambiamos incluso de novio o de novia. Podemos también cambiar las velocidades andando en bici o en un coche. Podemos cambiar incluso de ideas, de religión, de filiación política, hay quienes incluso cambian de equipo de fútbol. Además, el cambio a causa del paso del tiempo es inevitable, nacemos como bebés y  16, o 35 años después somos muy diferentes a esos bebés que fuimos. ¿Qué relación tienen estos cambios con la filosofía? Cuando nos preguntamos sobre lo que son las cosas, cómo son y, más aún, porqué son de esa forma y no de otra, nos topamos con el problema de que las cosas no son siempre iguales. Desde una perspectiva filosófica, el problema del cambio tiene que ver con estas cuestiones: ¿cómo y por qué son las cosas tal y como existen? ¿Cómo puedo hablar de “lo mismo” si no es igual siempre?

El cambio no parece tan relevante cuando se trata de la ropa, o de la velocidad de una bici; puedo cambiarme de ropa, pero sigo siendo yo, puedo cambiar la velocidad de la bici y sigue siendo el mismo medio de transporte. Pero, ¿qué pasa si le adapto un motor a la bici?, ¿se convierte en motocicleta? ¿Qué pasa si me cambio de religión o me convierto en hincha de otro equipo? ¿Qué pasa si termino con mi novio?, ¿me convierto en alguien diferente cuando empiezo a salir con una chica? ¿Puedo decir que soy la misma persona si ya no me identifico como cristiano, como soltero o como heterosexual? ¿Eso cambia lo que soy o es como el cambio de ropa que no modifica lo que soy yo sino sólo las características que tengo? Pero si el paso del tiempo produce cambios inevitables, ¿puede una persona ser la misma toda su vida aunque no cambie su identidad? Somos las mismas personas desde que nacimos, pero evidentemente no somos iguales siempre. Entonces, ¿el cambio depende de la naturaleza del cuerpo y del tiempo o de las decisiones que uno toma?

El problema del cambio, filosóficamente hablando, es también el problema a) del cambio, de la permanencia y de la identidad, aunque también está involucrado b) el problema de lo sustancial, lo que no cambia, y de lo accidental o las características que tenemos. En forma de preguntas, el cambio nos enfrenta a lo siguiente:  1) ¿cómo sé que soy el mismo si he venido cambiando durante toda mi vida? Asunto que aborda Heráclito, en sus Fragmentos y que parafrasea Rodolfo Mondolfo en Heráclito, textos y problemas de su interpretación 2) ¿Qué es lo que no cambia nunca en mí y cuáles son las características mías que pueden cambiar sin afectar eso que soy? Tema que aborda Aristóteles en el Libro noveno de Metafísica

 

Elaboró: Angel Uriel Hernández Vallejo