Certeza Al. 8

Por lo general, el concepto certeza se entiende como una afirmación  acerca de lo cual es difícil dudar. También se le considera el resultado de una demostración empírica o racional, o un estado en el que lo percibido dista en mucho de los estados de duda o probabilidad.

Aún con estas nociones comunes, este concepto plantea dificultades como establecer si hay grados de certeza; la de si es posible diferenciar claramente las certezas subjetivas y las certezas objetivas, así como qué tan factible resulta establecer las características definitorias de ambas, y las fronteras que las separan.

Escépticos como Pirrón (360-270 a.c.), por ejemplo niegan la existencia de la certeza debido a la incapacidad de la razón humana para alcanzar la verdad.

En el escepticismo crítico de Descartes y Kant (1724-1804), la certeza combinada con la duda crítica ha resultado útil para el desarrollo del conocimiento.

Para Wittgenstein (1889-1951), la certeza surge cuando “nos encontramos con que ciertas proposiciones de nuestro lenguaje están asentadas de un modo tan firme para todos nosotros que no son ya cuestionables” (Villarmea; 1998) y en ese sentido, la certeza es útil para encontrar los límites tanto del lenguaje, como del conocimiento humano.

Desde la ciencia actual, la certeza es un resultado más bien modesto y transitorio obtenido por medio de la demostración metódica de una afirmación o creencia cualquiera, lo que conlleva la ineludible tarea de revisar constantemente el origen y las bases de las hipótesis desde las que generamos conocimientos.

 

Maria del Carmen Rodríguez (@maria)

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