Comunicación humana

Es un proceso con el cual nos relacionamos con otros seres humanos y mediante el cual los participantes en el proceso intercambian un mensaje. La comunicación se desarrolla en un contexto dado en el cual existe un emisor, quien comunica el mensaje mediante un canal  y quien lo recibe es el receptor; ambos comparten el código (lenguaje hablado, escrito, corporal). Al receptor le corresponde decodificar el mensaje e interpretarlo. La comunicación nos permite conocer el mundo, organizar nuestro pensamiento, expresar nuestras ideas y percepciones y transmitirlo a los demás. Desde el inicio de la filosofía, muchos pensadores se interesaron por el tema del lenguaje, Platón por ejemplo en su diálogo Cratilo, se dialoga sobre la propiedad de los nombres: surgen dos teorías sobre el origen de los nombres que tendrán claros exponentes en la Edad Media. A finales del siglo XVII, en lo que hoy es Alemania, tanto filósofos como escritores promueven la recuperación de cuentos tradicionales germánicos y se configura una escuela de pensamiento que reflexionaría sobre el lenguaje y su importancia para constituir una identidad nacional, entre ellos se encuentran los hermanos Grimm, Wilhelm von Humbolt, Lachmann entre otros. Asimismo, comienzan a rastrear el origen de las lenguas y descubren características comunes entre lenguas muy diversas hasta que concluyen la existencia del Indoeuropeo como lengua “madre”. Ferdinand de Saussure, a principios del siglo XX, fue el primero que expuso un esquema de cómo se da la comunicación, donde siempre es necesario un emisor que emite un mensaje a un receptor a partir de un código compartido (ver tabla 3). A nivel filosófico, conocer el mundo implica que nuestras percepciones sensoriales configuran la manera en que entendemos el mundo y a partir de esto. Wittgenstein decía que “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, es decir, aquello que puedo enunciar es aquello que forma parte de mi mundo, es significativo y entra en mi esfera de “realidad”, de conocimientos. Lo que hacemos y lo que somos es lo que le da sentido a nuestras palabras, por lo tanto es el contexto (tradiciones culturales) o juego del lenguaje en el que nos encontramos el que determina la forma en que percibo el mundo, en el que lo entiendo y lo expreso (que es resultado de mi interacción social) y de dicha visión dependerá directamente mi lenguaje.

Por su parte Rousseau decía que el lenguaje surgió de la expresión de la vivencia personal de los primeros hombres, negaba que su aparición fuera producto de la necesidad de expresarse para vivir en comunidad y sobrevivir más fácilmente, así, el lenguaje debía nacer de la necesidad emocional instintiva de expresar aquello que sentíamos.

Ambos concuerdan en que el lenguaje parte de lo que hacemos (hablamos como hablamos por lo que hacemos) entonces es el lenguaje el producto de mirar lo que pensamos y sentimos y expresarlo en términos públicos, en convenciones conocidas para ser entendidos. Pero, según Wittgenstein, como lo que hacemos es propio de nuestra cultura y esto es la raíz de cómo nos expresamos, entonces el lenguaje habla acerca de la cultura y de cómo es el mundo para esta.

Ximena  Juárez (@morganaximena)

  1. Alan dice:

    me parece interesante este tema de la comunicación humana, pero me gustaría profundizar más en saber como interviene la importancia de la escucha y la lectura.

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