Conciencia

Conciencia significa “conocimiento que el espíritu humano tiene de sí mismo, b) Facultad que hace posible ese conocimiento. C) (Tener) Esa facultad considerada como censora de los propios actos. D) (Tener) Por tanto, como móvil que impulsa a obrar bien, con rectitud o con consideración al prójimo: ‘Un abogado de conciencia. Un hombre sin conciencia’. (Moliner, 2008). En esta definición se puede apreciar la conciencia como el “darse cuenta”, el recordar lo que uno hace, así como la conciencia moral, como lo era Pepito Grillo de Pinocho. Véase https://www.youtube.com/watch?v=shh5tKOMMPg

Ahora bien, ¿Por qué es importante abordar estas acepciones de conciencia? Una de las razones es que hacerlo posibilita reflexionar acerca de las relaciones del ser humano con sus semejantes, o con su propio entorno. Al reflexionar sobre que hay personas de distintas clases sociales, o de distintas sociedades; o al reflexionar que hay actos humanos que afectan los recursos necesarios para vivir, al ser consciente de lo anterior, uno podría pensar mejor sus acciones y decisiones acerca de cómo tratar a otras personas o al medio ambiente.

El ser humano es tan complejo que es difícil ser consciente de todos los aspectos que lo conforman. Muchas veces, se concibe a sí mismo o a los demás sólo tomando en cuenta ciertas características. Una consecuencia de esto es la “cosificación” del ser humano: concebirlo como un objeto y con como una persona. Por ejemplo, un obrero puede ser representado en la conciencia de su patrón como “mano de obra”. Sin embargo, esto no significa que la totalidad, la esencia del ser humano, del obrero, se reduzca a ser “mano de obra”. El ser humano es algo más que “mano de obra”. En este sentido, señala el filósofo Emmanuel Levinas:
“La conciencia no consiste en igualar el ser con la representación, en tender a la luz plena donde se intenta esta adecuación, sino en desbordar este juego de luces -esta fenomenología- y en realizar acontecimientos cuya última significación -contrariamente a la concepción heideggeriana- no llega a develar”. Véase Levinás, Emmanuel. (2002). Totalidad e infinito. Salamanca: Sígueme.

Es decir, la conciencia de un patrón, por ejemplo, debe contemplar no sólo su representación sobre el obrero, sino también considerar otras características. En este sentido, al abordar el concepto de conciencia también se pretende desarrollar capacidad de empatía, la de ponerse en los zapatos del otro, a fin de modificar los actos propios.

Sobre la empatía se puede consultar el siguiente video sobre la obra Teoría de los sentimientos morales, del

filósofo Adam Smith. También se sugiere escuchar este podcast sobre el exilio, del locutor Olallo Rubio, para reflexionar sobre la conciencia acerca del trato hacia los otros.

Una acepción importante de conciencia es la de conciencia de “conciencia de clase”, que es “un concepto marxista que define la capacidad de los individuos que conforman una clase social de ser consciente de las relaciones sociales antagónicas -ya sea económicas, políticas, etc.,- que se aduce siendo la condición original de la organización de una sociedad de clases y de actuar de acuerdo a ellas”.

Esta conciencia es necesaria para que cada individuo se capaz de reflexionar acerca de su propia situación social y económica, y actuar para modificarla en caso de ser necesario.

Emiliano López (@jeje)

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