Conocimiento

La entrada del Diccionario de la Real Academia Española dedicada al conocimiento dice: “El conocimiento es la acción y efecto de conocer.” El ejemplo anterior permite percatarnos de que las definiciones no siempre arrojan luz en torno a la noción sobre la cual nos interrogamos. Como se puede observar tenemos un enunciado redundante; sin embargo nos señala una posibilidad de aproximación al concepto, el conocimiento es una acción y un efecto, es decir conocer es algo que se realiza. Pero también es el fin hacia el cual se encamina dicha acción.

Se conoce en tanto se hacen cosas para tal efecto, y al resultado de dicha acción podemos llamarle conocimiento. Este acercamiento a la cuestión se relaciona fácilmente con el método científico, para el cual existen una serie de acciones o pasos que deben llevarse a cabo con el fin de establecer leyes o teorías generales que expliquen el comportamiento y/o realicen predicciones sobre el comportamiento de algún fenómeno natural o suceso social. En este sentido por conocimiento se entenderá la comprobación de una determinada hipótesis, o planteamiento inicial con carácter problemático.

Lo anterior posee un supuesto previo, que existe algo que puede ser conocido, al cual se le han dado diferentes nombres mundo, realidad, naturaleza; y alguien que realiza la acción, llamado en filosofía sujeto de conocimiento. El conocimiento se entiende como la apropiación del primero por el segundo; por sujeto de conocimiento no debemos entender al individuo de carne y hueso que lleva a cabo el procedimiento o técnica que le permita conocer, sino una condición necesaria y por tanto general para que éste, el conocimiento, se lleve a cabo. Ahora bien, establecer las condiciones en que dicho se realiza ha sido uno de los aspectos centrales del pensamiento epistemológico moderno guiado por las preguntas ¿qué se puede conocer? y ¿cuáles son los alcances del conocimiento?

Para el filósofo prusiano Immanuel Kant se conoce el mundo fenoménico, es decir, lo dado en la experiencia. El conocimiento consiste en la producción de juicios (analíticos o sintéticos) o proposiciones generados por la relación, subordinada, de la sensibilidad y el entendimiento. Ahora bien Kant establece una distinción entre el conocimiento y el pensamiento, podemos pensar algo sin necesidad de demostrar su posibilidad, su validez objetiva, lo cual no es posible para el conocimiento, existen por tanto cosas que podemos pensar pero no conocer, los llamados nóumenos o ideas de la razón (Lo anterior es desarrollado en el libro titulado Crítica de la razón pura).

Según el Idealismo alemán (Fichte: La teoría de la ciencia, Schelling: Sistema del idealismo trascendental) cuya culminación será la propuesta hegeliana, la división entre sujeto y objeto debe pensarse como un momento en el desarrollo del Yo, el sujeto o la consciencia, para los idealistas el objeto es una producción subjetiva, de manera que conocer implica producir o crear el objeto. Para Hegel (Ciencia de la lógica) el conocimiento es autoconocimiento de la conciencia que se despliega a sí misma y se reconoce en el mundo objetivo.

 

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