Creatividad AI. 9

El concepto refiere, en general, a la capacidad de crear. En la antigua Grecia la palabra que usaban para este verbo era ‘poiesis’.  En español, aún conservamos esa voz griega en las palabras poesía, poeta y poema. En la historia de la filosofía podemos encontrar distintos usos y aproximaciones al problema de la creatividad.

Platón reflexiona en varios lugares sobre este concepto, así por ejemplo, lo podemos ver en su diálogo Fedro. En ese diálogo, Sócrates se pasea con Fedro por fuera de los muros de Atenas, y hablan sobre el amor. Durante el segundo discurso de Sócrates sobre ese tema, lanza una tesis muy interesante y bella: el amor desencadena una especie de delirio que es particularmente útil para el proceso creativo de la poesía. Así, Platón emparenta la creatividad con el amor y la locura.

Nietzsche también aborda el tema de la creatividad en muchos lugares, es particularmente interesante la forma en que acude a ese concepto en su Segunda intempestiva. En ese texto Nietzsche está explorando el quehacer histórico y su utilidad para la vida. En el sexto capítulo Nietzsche lanza una dura crítica en contra de la pretensión de objetividad de los historiadores: por un lado es falso que la objetividad sea posible, pero por otro lado, y tal vez con más graves consecuencias, la pretensión de objetividad mata el momento creativo, el más poderoso y espontáneo, dirá Nietzsche. Para este filósofo, el historiador debe ser más parecido a un artista que a un bibliotecario: una artista que sea capaz de construir un cuadro artísticamente verdadero, que aspire a fomentar la vida, y no aspire a la estandarizada objetividad.

Georg Simmel también reflexionó profundamente sobre el problema de la creatividad. En un texto llamado El conflicto de la cultura moderna, Simmel reflexiona sobre la contradicción del proceso creativo (la vida) y su resultado (las formas). Mientras el proceso creativo de la vida es innovador, fluido y dúctil, el resultado del proceso creativo produce una forma fija, cosificada y rígida: la creatividad se vuelve cosa y deja de ser creatividad. Así, por ejemplo, un artista, mientras está arrebatado por la inspiración y está inmerso en el proceso creativo, es pura vida y movimiento; sin embargo, apenas concluye su obra, toda la vida del proceso creativo queda fija en una cosa objetiva que aplasta la vida y se vuelve más importante que la vida misma: Todos recordamos y sabemos de la Mona Lisa, pero nadie sabe de la vida de Leonardo.

Elaboró Sergio Lomelí