Creencia (A.I.3)

El Diccionario de la Real Academia Española asocia la creencia con

 

  • El firme asentimiento o conformidad que se tiene con respecto a algo
  • Religión o doctrina
  • La confianza que se tiene respecto a una información o noticia que se tiene por segura.

 

Por su parte el Diccionario de filosofía Adaggano señala que entendida de manera general, la creencia es la actitud de quien reconoce por verdadera una preposición, lo que implica la disposición positiva respecto a la validez de una noción cualquiera.

 

Mediante la creencia se tiene por cierto algo sin tener que recurrir a comprobación alguna. Lo cual no quiere decir que la creencia no implique la validez objetiva de la noción, aunque tampoco la excluye (Abaggano), podemos creer que mañana saldrá el sol aunque, ello no hace necesario que recurramos al conocimiento astronómico para asegurar tal creencia, aunque podamos hacerlo. Dicha condición de la creencia apunta la necesidad de distinguir entre conocimiento cierto y conocimiento probable (Locke)

 

Platón (Mennon y Teeteto) distingue entre creencia no justificada a la cual denomina doxa, en castellano entendemos este término como opinión; y las creencias justificadas o episteme, es decir aquellas que permiten hablar conocimiento; esta distinción sobrevive en la epistemología contemporánea (Villoro) Siguiendo a Platón podemos realizar una distinción entre mi opinión sobre un aspecto o situación por ejemplo la pobreza en el mundo es mala. La episteme requiere profundizar en las causas o fundamentos de las situaciones por ejemplo el sistema económico capitalista se sostiene sobre la explotación del trabajador para crear plusvalía.

 

Hume (Investigación sobre el conocimiento humano) distingue entre creencia y fantasía, a las creencias les aplica términos como fuerza, vivacidad, solidez o firmeza; la creencia es una idea vivida asociada a una impresión presente. El filósofo inglés admite que tanto las ideas como la educación pueden generar creencias, y afirma que más de la mitad de las opiniones que prevalecen entre la humanidad son debidas a la educación y que los principios que de este modo se adoptan implícitamente, sobrepasan a los que se deben al razonamiento abstracto o a la experiencia; de acuerdo con lo anterior nuestras creencias son producto de la educación formal o informal, es decir la que recibimos en casa o en la escuela, yo puedo creer que la ruda cura ciertas enfermedades de los ojos dado que mi madre y mi abuela se lo enseñaron.

 

No obstante aunque Hume no distingue entre educación formal y no formal, sí nos permite cuestionar el carácter de lo aprendido.

 

Elaborado por Circe RodrÍguez

@circe