Creencia AI. 10

1sf. Convicción en que algo existe o en que un fenómeno ha ocurrido. Por ejemplo, se dice que alguien cree en fantasmas cuando confía en que éstos existen.

 

2sf.  Afirmación que ha sido aceptada como verdadera porque hay evidencias que le dan sustento. (The Free Dictionary) Esta acepción refiere a la seguridad con la que una persona sostiene la verdad de una proposición debido a que hay teorías o estudios  confiables que le dan fundamento. Por ejemplo, alguien puede sostener: “Creo que Plutón es un planeta enano porque varios científicos han demostrado que no tiene masa suficiente para tener gravedad propia, mientras que un plantea se define como cuerpo celeste que puede tener gravedad propia”.

 

Algunos filósofos equiparan la creencia con la fe y la distinguen del saber. Autores como Hugo de San Víctor y Tomás de Aquino caracterizan la creencia como algo intermedio entre la opinión (doxa) y el saber (episteme), la conciben por encima de la opinión y por debajo de la ciencia. (Ferrater, J.: 1965)  Tomás de Aquino, retomando a Aristóteles, argumenta que la creencia o fe humana es inicialmente una opinión,  pero luego rebasa a ésta, porque implica el uso del raciocinio y de la deliberación. (Beuchot, M.: 2008)

En la época contemporánea, la creencia está estrechamente relacionada con los actos del lenguaje y con las representaciones y disposiciones mentales.  Existen diversas posturas sobre qué es una creencia, por ejemplo: la que sostiene que se trata de una representación de una afirmación considerada verídica (representacionista); la que se ocupa más del comportamiento de las personas cuando creen algo y de la relación entre creer y desear (disposicionista); entre otras posturas que dan cuenta no sólo de las afirmaciones que sostenemos como verdaderas, sino de las acciones que llevamos a cabo cuando creemos en algo. Se toma cuenta la interpretación de las reacciones que tenemos en determinados contextos para indagar o predecir qué es lo que una persona cree. (Stanford Encyclopedia of Philosophy).

Uno de los problemas a los que se enfrentan algunos filósofos contemporáneos es que si definimos la creencia como un estado o una disposición mental, no podemos señalarla más que a partir de las manifestaciones observables de los individuos.  Por ejemplo: yo no puedo denotar la creencia de Mary en el amor a primera vista, como si fuera cualquier objeto físico, pero sí puedo inferir que ella tiene tal creencia por las expresiones que emite cuando se habla del tema, en su asentimiento cuando alguien más afirma que existe el amor a primera vista o en su reacción cuando dice sentirse enamorada por el simple hecho de observar a alguien.

Para abordar el tema de la creencia desde varias posturas filosóficas, se sugiere el texto Creer, saber y conocer de Luis Villoro, específicamente el capítulo primero, donde se distingue la creencia de cualidades mentales, emociones y sentimientos, y se analiza como una disposición para actuar.