Cultura (AI. 5)

Cultura es el “conjunto de los conocimientos, grado de desarrollo científico e industrial, estado social, ideas, arte, etc., de un país o una época: ‘ La cultura clásica. La cultura moderna’” (Moliner, 2008). Según Nicola Abbagnano (1964), en su libro Historia de la Pedagogía., estos conocimientos se conservan o modifican con el objetivo de mejorar dicha sociedad. Por ejemplo, en la sociedad mexicana de clase media, hay valores que se intenta conservar con el propósito de mejorarla, como la honestidad o el respeto. Por otra parte, hay conocimientos que se modifican constantemente dentro de esta misma sociedad con el mismo propósito, como sustituir las máquinas de escribir y los archiveros físicos con computadoras, que son más eficientes.

El concepto “cultura” contrasta con el de “naturaleza”. Lo natural ya se encuentra dado en el mundo; mientras que lo cultural siempre es una construcción social del ser humano. En este sentido, Dawkins habló de unidades mínimas de transmisión de la información. La unidad mínima de información natural son los genes: la información contenida en el ADN, que determina las características de cada ser vivo. En contraste, la unidad mínima de información cultural son los memes.

También se puede contrastar el concepto “cultura” con el de “práctica social”(véase). La cultura tiene el objetivo de mejorar una sociedad, mientras que algunas prácticas sociales pretenden mejorar la sociedad, pero no todas. Por ejemplo, la pederastia es una práctica dentro de la iglesia, pero difícilmente alguien se atreverá afirmar que la pederastia sirve para mejorar una sociedad. En resumen, toda cultura es una práctica social, pero no toda práctica social es una cultura. Ver foro sobre cultura.

Cabe mencionar que el concepto de cultura, en el sentido de mejorar una sociedad, encierra el siguiente problema: quién o quiénes definen lo que es “mejor”. Generalmente, es una minoría, dominante, de la sociedad, la que decide esto. El problema es que definen “lo mejor” de acuerdo a sus propios intereses. En otras palabras, estas minorías imponen modelos culturales hegemónicos. En este sentido, dice Enrique Dussel, filósofo marxista latinoamericano:

“Nos encontramos ante el hecho masivo de la crisis de un ‘ sistema mundo’ que comenzó a gestarse hace 5000 años y que se está globalizando hasta llegar al último rincón de la Tierra, excluyendo, paradójicamente, a la mayoría de la humanidad.” (Dussel, Enrique. (2002). Ética de la liberación en la edad de la globalización y de la exclusión. Madrid: Trotta

Al hablar de “sistema mundo”, Dussel se refiere a la cultura del capitalismo y sus intereses. Un ejemplo de esto es la cultura de la producción de alimentos en masa, que permite obtener una gran cantidad de alimentos a mayor velocidad y a un costo menor. Estos procesos industriales de producción se están extendiendo “hasta el último rincón de la tierra”, modificando muchas prácticas de la sociedad. Aparentemente, esta cultura de producción masiva es benéfica e incluyente, porque proporciona alimentos a bajos costos y de este modo son accesibles a más personas que antes no podían pagarlos. Sin embargo, es una práctica que sólo beneficia a los dueños que pueden invertir en la maquinaria necesaria para estos procesos. Estos procesos excluyen y perjudican a aquellos campesinos que viven de las ganancias de la cosecha de sus propias tierras, pero que no cuentan con el capital para invertir en grandes maquinarias. Los precios de los productos de estos campesinos no pueden competir con los bajos precios de una cultura de producción masiva.

Emiliano López (@jeje)

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