Justicia (A.I.5)

El concepto “justicia”, “se aplica a las acciones o situaciones por las cuales o en las cuales cada uno tiene lo que le corresponde por sus merecimientos o como partícipe en lo que pertenece a varios o a todos: ‘Un reparto [o un castigo] justo. Una sociedad justa’. (Moliner, 2008). Esta definición es la misma que tiene el término “equidad” (véase el concepto “igualdad”).

Entonces, en una sociedad justa según esta definición, todos sus integrantes tendrían acceso a los medios necesarios para su bienestar. Sin embargo este acceso debe brindarse de manera imparcial, sin favoritismo alguno.

En una sociedad se presentan dos situaciones: sus miembros son tan diversos entre sí que desean cosas distintas, y en ocasiones las cosas del agrado de unos, son del desagrado de otros. Por ejemplo, en un vecindario, a un vecino puede gustarle poner la música de rock pesado a todo volumen en su casa, pero a otro podría agradarle más la música clásica a un volumen moderado. Es claro que estos deseos son contradictorios, y no se pueden satisfacer ambos al mismo tiempo.

O bien, una gran cantidad de miembros de la sociedad desean tener lo mismo. Por ejemplo, la gran mayoría desea tener mucho dinero o una propiedad en la playa. Pero el dinero y las casas en la playa no alcanzan para todos los seres humanos, porque su población es enorme.

El problema es que hay una situación de diversidad de intereses, o de diversidad de personas que buscan el mismo interés. No todos pueden tener lo que quieren. Entonces, ¿cómo darle a cada miembro de la sociedad lo que quiere sin perjudicar a los demás.

Una solución al problema de la justica la propuso el filósofo John Rawls, con un experimento mental llamado “el velo de la ignorancia”. Este experimento parte de que no todos podemos tener lo que queremos, ser millonarios, por ejemplo. Sin embargo, no por esto se justifican situaciones de pobreza extrema. Aunque no todos podamos ser millonarios, tampoco tendríamos porque vivir en situaciones de pobreza extrema. Lo que lamentablemente sí ocurrirá, es que habrá gente rica y gente pobre. Partiendo de esto, Rawls se pregunta, ¿cómo se podrían distribuir las riquezas de manera que todos gocen bienestar, a pesar de que no todos puedan ser millonarios?

Aquí es donde opera el “velo de la ignorancia”. La situación ficticia de este experimento supone que, para decidir cómo distribuiremos las riquezas, todos los integrantes de la sociedad se encuentran en un lugar ajeno al mundo real, llamado una posición original. En esta posición, nadie sabe nada respecto de los demás, nadie sabe cuál lugar ocupará en el mundo después de salir de la posición original (por eso se llama “velo de ignorancia”). Nadie sabe si será millonario, o si será muy pobre. Y cómo nadie sabe cuál es la posición que le tocará jugar en el mundo real, entonces todos los miembros de la sociedad toman los mejores acuerdos sobre cómo distribuir las riquezas entre todos, y así evitar las situaciones de injusticia.

Este experimento mental, lo expone el filósofo político estadounidense John Rawls (2002). Véase Rawls, John. (2002). La justicia como equidad. Una reformulación. Barcelona: Paidós. Disponible aquí.

También sobre Rawls, puede consultarse este video.

Emiliano López (@jeje)

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