Materia- emociones- pensamiento AI.3

MATERIA

La materia según la RAE tiene distintas acepciones; como una realidad espacial perceptible por los sentidos, una serie de propiedades, idea, hecho o cosa. Desde la filosofía, este concepto, que proviene del griego hylé va adquirir énfasis con Aristóteles, no quiere decir que el concepto de materia no fuera usado filosóficamente antes de Aristóteles ni después de él. Sin embargo, su concepción de materia aún es referida dentro de buena parte de la tradición filosófica. La materia se define, desde la filosofía aristotélica, como “lo que está debajo de todo cambio“, y aquello a que “se adhieren” las cualidades. Sin embargo, la materia como sustrato no es simplemente la substancia, de hecho es común a todas ellas. El concepto de materia desde Aristóteles se comprenderá mejor si se toma en cuenta la teoría del hilemorfismo, esto significa la relación entre forma y materia que constituye la substancia. Por ejemplo; en el ser humano la forma corresponde al alma (psique) y la materia al cuerpo (soma).

 

A diferencia de Aristóteles, en Demócrito encontramos otra concepción de materia. Para él la materia se constituye por átomos, los átomos son diminutas partículas que son indivisibles, homogéneas y se distinguen por sus cualidades, al chocar entre sí generan sensaciones; por ejemplo, los átomos que conforman una manzana chocan con los átomos que componen la lengua produciendo una sensación, en este caso el sabor ácido o dulce de la fruta.

 

EMOCIONES

 

Las emociones según la RAE se conciben como una alteración del ánimo o la manifestación o expresión de cierto interés sobre algo. No resulta fácil distinguir con claridad entre el significado de ‘emoción‘ y el significado de ‘pasión‘ o hasta de ‘sentimiento‘, ya que en los tres términos se encuentra la idea de una agitación del ánimo. Una teoría de la emoción como afección del alma se halla en Aristóteles, cuando se refiere a las emociones como una de las tres clases de cosas que se encuentran en el alma. Entre las emociones podemos encontrar el apetito, el miedo, la envidia, la alegría, el odio y, en general, los sentimientos que están acompañados de placer y/o dolor. Por ejemplo; el hambre o la sed corresponden al apetito, la fobia a las arañas, alturas, lugares cerrados, etcétera corresponde al miedo. En el caso de la envidia, cuando alguien recibe un halago o recompensa y nosotros nos vemos privado de ello. Respecto a la alegría, cuando encontramos a algún ser querido o cuando disfrutamos de la compañía de alguien. Finalmente, cuando sucede algo que no es de nuestro agrado y que fue resultado de una intención, se produce una emoción como el odio, pensemos en el asesinato.

 

Muchos filósofos han discutido acerca del papel que las emociones desempeñan en la vida humana. Algunos han proclamado que debe buscarse una armonía de las emociones; otros, que sólo deben cultivarse aquellas emociones que causan alegría o placer; otros, que las emociones existentes han de experimentarse con moderación; y otros, finalmente, que es mejor descartar las emociones de la vida humana, por los efectos que puedan generar. Algunos de los filósofos que se han inclinado por esta última alternativa (entre los que se encuentran los estoicos) sostienen que las emociones perturban innecesariamente el ánimo lo que empaña la serenidad que acompaña a la racionalidad, por lo que la emoción es entonces considerada como opuesta a la razón. Por ejemplo; la afección que nos produce llegar tarde a alguna cita debido al transporte, no debería perturbarnos – desde una postura estoica- ya que no depende de nosotros, en ese sentido hacer caso a esas emociones resulta inútil.

 

PENSAMIENTO

 

Se define pensamiento desde la RAE como la facultad o capacidad de pensar o el conjunto de ideas de una persona, colectividad o época. Dentro de la filosofía se define como una entidad intemporal, inespacial, invariable y, desde luego, no psíquica. El pensamiento es aprehendido o capturado por el acto psíquico del pensar, pero no puede confundirse con el acto mismo ni con el contenido intencional al cual apunta. Actualmente, sobre todo, se ha discutido sobre tipos de pensamiento entre los que se encuentran: deductivo, inductivo, crítico, sistemático, analítico, creativo, etcétera.

 

Todo pensar apunta a un pensamiento y todo pensamiento apunta a un contenido intencional, sin embargo, el pensar es un hecho psíquico que transcurre en un tiempo y que implica un conjunto de representaciones, imágenes, intuiciones y expresiones, el pensamiento entendido como lo que el pensar aprehende es un objeto ideal, por consiguiente, se halla sometido a las determinaciones que corresponden a tal tipo de objetos. El pensamiento se convierte entonces en el objeto de la lógica. Los pensamientos tienen, como objeto de la lógica, una realidad formal; que se distingue de su realidad cuando se constituye como el objeto de una ciencia y, por lo tanto, cuando son considerados como la forma que envuelve a un contenido que se refiere a una situación objetiva. Algunos ejemplos sobre el pensamiento y posturas filosóficas respecto al mismo nos lo da la filosofía moderna donde el pensamiento equivale al conjunto de los actos psíquicos y no sólo de los estrictamente intelectuales, sino también de los afectivos y volitivos en cuanto son conscientes.

 

Por ejemplo para Ortega y Gasset buena parte de la tradición filosófica ha aproximado el pensamiento a la psicología, sin embargo él concuerda con la depuración antipsicologista del pensamiento, pero advierte que sin las funciones psicológicas la operación del pensamiento sería imposible.

Elaboró: Sandra Reyes