Mundo

El concepto del “mundo” en un sentido amplio, implica nociones fundamentalmente sobre nuestro entorno. En este sentido es posible hallar diversos enfoques o tipos de concepción sobre el mundo: de índole política, religiosa, biológica, etcétera.

A pesar de esta diversidad de sentidos, los fundamentos o supuestos de muchas nociones en torno al concepto mundo –e independientemente de sus enfoques- parten de ideas filosóficas, explícitas o no (Audi,1999) lo cual puede ratificarse al revisar las implicaciones de la noción del mundo como contexto o entorno físico o circunstancias desde la perspectiva lógica; asimismo y para continuar con ejemplos, Leibniz (1646-1716) denomina “mundo” al conjunto de cosas existentes tanto contingentes como posibles, es decir, aquéllos mundos que pudieron ser creados, pero que han sido solo alternativas a partir de las cuales se definió la estructura de lo que conocemos. Este material añade elementos para trabajar las implicaciones de esta perspectiva.

Por su parte Pitágoras (561-485 A.C.) asoció la noción del mundo con la de cosmos, lo que refleja una significación de orden, que consideró indiscutiblemente asociada al mundo. Aristóteles (384-322 A.C.) distinguió el mundo como noción de una totalidad de cosas sujetas a modificaciones y cambios, de la totalidad que no se modifica y sustenta todo aquello que sí cambia (ver concepto de sustancia en el glosario de la plataforma), esto es: por una parte entiende la noción del mundo como todas las partes existentes que están en constante movimiento y por otra, como la estructura que permanece invariable. Baumgarten (1714-1762)  en su metafísica de 1739 lo define como “la serie de de los finitos reales, la cual no es parte de otra serie” (Abbagnano; 1993) lo que le otorga un sentido de absoluto a este concepto.

Asimismo, en su Crítica de la Razón Pura, Immanuel Kant (1724-1804) distingue el sentido intelectual de este concepto que implica fenómenos cotidianos, del sentido trascendental del “mundo” como  una categoría de la razón pura “un principio regulador de la razón”, mientras para Heidegger (1889-1976) el mundo es el ámbito en el que acontecen las relaciones entre los seres humanos con las cosas y entre ellos, de donde deriva su expresión “ser en el mundo”: para este filosofo es erróneo designar con “mundo” el entorno natural que nos rodea, o la sociedad, ya que este concepto tiene fuertes connotaciones metafísicas y esenciales que hay que considerar.

Para el materialismo histórico, el concepto que se tenga de “mundo” varía el nivel de los conocimientos humanos alcanzados en un periodo histórico determinado.

Aparte de estos ejemplos filosóficos, para las ciencias naturales (véase concepto de  “naturaleza” en el glosario de la plataforma) el mundo, antes que una totalidad o absoluto, puede designar el conjunto de una diversidad de ámbitos de relaciones o de investigaciones  y al decir “mundo” se alude a un ámbito determinado de estudio, análisis y/o experiencias, por ejemplo, el mundo físico, químico, biológico.

Una forma de aprovechar esta diversidad de connotaciones con los estudiantes, es preguntar qué entienden por “mundo” y posteriormente asociar la respuesta que den, con alguna de las variantes aquí expuestas: a partir de esta asociación se pueden seleccionar lecturas y debates iniciales en torno a lo que implica este amplio concepto. También este material de la plataforma de Ética añade más elementos a este tema, desde el enfoque del multiculturalismo.

 

María del Carmen Rodríguez Aguilar