Nombrar AI. 11

Nombrar es relacionar un signo con su significante, es decir vincular un objeto o un sujeto con una palabra que lo significa dentro de una comunidad lingüística específica.

El habla es el acto particular a partir del cual un hablante emplea la lengua para establecer la comunicación verbal, ésta es posible en el momento que el emisor nombra, establece qué signos van a corresponder con las ideas y objetos que se designan. El habla permite que un ser humano se identifique con un grupo social y cree un sentido de pertenencia, como práctica social del lenguaje (ver). El habla es un sistema lingüístico de signos relacionados entre sí a partir de una serie de reglas que hacen comprensible dicho sistema en una comunidad de hablantes. Podríamos decir que el habla es la forma particular en que cada hablante se expresa en una lengua y emite el mensaje desde su propia experiencia del mundo. El filósofo británico John Langshaw Austin propuso la Teoría de los actos de habla, en la cual propone que al enunciar algo implica relacionarnos directamente con nuestro entorno y comprometernos en el acto mismo de la enunciación o habla; podríamos decir que hablar es actuar. Según Austin, el acto del habla se compone de tres niveles:

1.locutivo; es el acto que realizamos por el solo hecho de decir algo. Decir un enunciado cualquiera. Comprende el emitir sonidos para articular palabras y éstas para producir un mensaje.

2.ilocutivo; se refiere a llevar a cabo algo por medio de las palabras, felicitar a alguien por ejemplo, puesto que se dice y se hace en el momento.

3.perlocutivo; el efecto que provoca el mensaje en el receptor, por ejemplo cuando alguien es felicitado éste reacciona de cierta manera.

A partir de Austin, el filósofo estadounidense John Searle desarrolló su teoría de los Actos de Habla y propuso una clasificación de los actos ilocutivos; para Searle, “hablar un lenguaje consiste en realizar actos de habla, actos tales como hacer enunciados, dar órdenes, plantear preguntas, hacer promesas […] esos actos son en general posibles gracias a, y se realizan de acuerdo con, ciertas reglas para el uso de los elementos lingüísticos”. Searle clasifica los actos ilocutivos de acuerdo a la intención o propósito del hablante en:

  1. asertivos o representativos; afirmar, anunciar, insistir, decimos como son las cosas: Me gusta caminar en el campo.
  2. directivos; preguntar, pedir, recomendar, exigir, ordenar, tratamos de conseguir que el receptor haga lo que le pedimos: “Ponte una chamarra antes de salir”
  3. compromisorios; nos comprometemos a hacer cosas, prometer, ofrecer, jurar. “Cuando termine de hacer la tarea, salgo a jugar contigo”
  4. expresivos; expresamos nuestro estado psicológico, pedir perdón, lamentarse, agradecer: “Extraño a mis mascotas”
  5. declarativos; producimos cambios en nuestro entorno y con respecto a nuestra situación en el mundo; sentenciar, vetar, declarar: (un juez)“El inculpado es inocente”.

Ximena Juárez Monzón