Realización AI. 2

La realización es el proceso a través del cual se transita de un estado de mera potencia o posibilidad a la plena efectuación de una cosa o situación, es decir, al plano concreto de su realidad efectiva. La realización también puede concebirse como el resultado de una acción mediante la cual se logra expresar el fin último por el que ese acto fue llevado a cabo.

Aristóteles distinguía en su Metafísica el acto y la potencia de un determinado ente. De acuerdo con Aristóteles, el acto implicaba la realización de la potencia de una cosa, por ejemplo, la potencia de un árbol es la semilla que germinará y lo hará posible, mientras que la actualidad de ese ser o acto es el mismo árbol. Para el filósofo holandés Spinoza, por el contrario, la realidad en su conjunto no podía ser pensada más que como fuerza actuante, es decir, como potencia en acto o actualidad, o sea, no se podía concebir a la realidad como mera posibilidad, sino como realidad o fuerza efectiva.  

Otro uso más común del concepto de “realización” y que tiene que ver con los objetivos del área de interés 2 es el que se refiere a la forma en que una persona o individuo ha logrado cumplir con sus propósitos u objetivos en su vida personal, profesional o como ser humano.

En ese sentido, la realización también presenta un fuerte vínculo con  el concepto de felicidad, puesto que si una persona ha conseguido cumplir todas sus aspiraciones, y de esa forma, se ha realizado, es más probable que presente un estado de bienestar consigo mismo y con la gente que lo rodea y, con ello, es posible que pueda aproximarse o encontrarse en un estado de plena felicidad.

La realización tiene que ver, pues, con un resultado práctico, con el modo en que como seres humanos y como personas somos capaces de darnos por nosotros mismos las condiciones y los medios para conseguir un estado de mayor bienestar, tanto corporal como mental.