Sociedad y Estado AI. 4

Binomio conceptual que tiene su origen en el significado que atribuyeron los escritores griegos clásicos a la sociedad (Abbagnano, Diccionario de Filosofía, def. Sociedad, 1). Para ellos, el aspecto estatal y el social estaban íntimamente relacionados o, incluso, indiferenciados en el concepto de polis, una koinonía politiké (véase Julián Gallego, “Aristóteles, la ciudad-estado y la Asamblea democrática. Reflexiones en tomo al libro III de la Política”, p. 150.)

Esta perspectiva es retomada por una corriente teórica llamada “interactiva”, la cual busca definir al Estado a partir de las formas de relación que se establece con la sociedad. Así, por un lado encontramos la imagen de un Estado como poder-amenaza que está legitimado para hacer uso de la fuerza dentro de un territorio que es, a su vez, la representación de personas allí unidas.

Para el mundo moderno, la relación del Estado con la sociedad se plantea en términos de intereses particulares que tendrán poder solo en función de que la clase dominante los adopte. Arnaldo Córdova, por ejemplo, apunta que “puesto que el Estado es el Estado de la clase dominante, es la ideología de la clase dominante la que gana todas las batallas, y es por ello, también, que todas las clases en contienda se esfuerzan por mantener o por conquistar el poder del Estado” (“Política e ideología dominante”, Cuadernos Políticos, número 10, México, D.F., editorial Era, octubre-diciembre de 1976, pp. 33-43) y, en este sentido, el estado es la arena en donde tienen lugar las luchas y encuentran solución las diferencias entre las clases sociales.

Podemos, sin embargo, localizar una distinción de ambos conceptos (sociedad y estado) a finales del siglo XVIII y, un poco más tarde, con Hegel y su Filosofía del derecho, pues la postura del filósofo de Stuttgart es abandonar las tesis sobre el hombre abstracto de los iusnaturalistas y empiristas (el estado de naturaleza, etc.) para adoptar las observaciones provenientes de los trabajos de los economistas y basados, a su vez, en la visión de una sociedad burguesa que identifica al hombre “en plena independencia respecto de sus semejantes y despreocupado de cualquier tipo de asociación para objetivos comunes; preocupado, pues, tan sólo de sí y de satisfacer sus necesidades reales” (Enrique Olivas, “La teoría hegeliana de la sociedad civil: la primera crítica contemporánea a la concepción liberal de la sociedad”, Nómadas. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas, no. 33, 2012, p. 5).

Sitios de interés:

Artículo sobre Relaciones entre Estado y sociedad. En él se puede consultar, desde un enfoque antropológico, la relación entre el Estado y los pueblos, el desarrollo de los sistemas jurídicos y los mecanismos del Estado para la obtención de autoridad y poder.

– Libro Sociedad y Estado: configuración del monopolio de la violencia. Este texto es una fuente de consulta para contar con elementos de análisis en el enfoque del Estado como ordenamiento político que tiene el monopolio de la fuerza legítima.

 

 Carlos López Ocampo (@carlosfranciscolopezocampo)