Suspensión del juicio AI. 10

En filosofía se utiliza el vocablo griego Epojé para referir a la suspensión del juicio. Este concepto implica un quehacer teórico y práctico. En el ámbito teórico, la suspensión del juicio está relacionada con la construcción del conocimiento en oposición a la postura estoica. Los estoicos afirman que podemos llegar a representaciones verdaderas del mundo. Pero para los escépticos no existe correspondencia entre la representación y el objeto percibido, y en caso de haberla es imposible tener certeza de ello.

Frente a la imposibilidad de aprehender inmediatamente al objeto (acatalepsia), Pirrón afirma que es preferible suspender el juicio, Arcesilao y Cárneades argumentan que las representaciones de los objetos no son verdaderas, porque no existe una verdad absoluta, el conocimiento se sostiene en lo probable y lo verosímil.

Por su parte, Sexto Empírico distingue epojé de la mera abstención o negación de la certeza. Hace un llamado a suspender el juicio cuando es imposible que algo sea cierto o cuando no se puede decidir entre dos casos, entre otras situaciones donde es preferible no afirmar ni negar nada. Lo que nos llevará a un equilibrio mental y posibilitará la ataraxia o estado de imperturbabilidad. (Mora, F: 1964)

Por otro lado, en el ámbito práctico, el concepto epojé se relaciona con la metripatía, es decir, con la prudencia para evaluar los juicios morales.

En el siglo XX, Edmund Husserl recuperó el término epojé con una connotación distinta a la empleada por los escépticos. Para el autor alemán, la suspensión del juicio consiste en poner entre paréntesis las teorías científicas que dan cuenta de la realidad con el objetivo de llegar a los objetos desde la conciencia pura, dejando de lado los aspectos contingentes para centrarnos en la esencia de los fenómenos. (Husserl, E: 1962)