Unidad/diversidad AI. 6

Diversos filósofos han considerado que la unidad (del griego, mónas; latín, unitas) es una condición necesaria de todo ser. Un organismo –v.g. un toro— y un objeto artificial –v.g. un avión— poseen unidad, la cual puede entenderse o bien en el sentido de ser una cosa numéricamente una, o bien en el sentido de ser un todo cuyas partes están cohesionadas. Un toro y un avión no son indivisibles físicamente, pero si sus cuerpos son divididos o pierden partes, las unidades originales se transforman y las partes separadas contarán, luego de la división, como unidades aparte. También las propiedades tienen cierta unidad: la bravura del toro es una; la blancura del avión es una. Los conceptos o universales “bravura” y “blancura” poseen unidad, respectivamente, porque cada uno cuenta como un concepto. En otro sentido, cada uno de los miembros de un conjunto cuenta como una unidad. Pero incluso agrupaciones como un ejército, un alfabeto o un conjunto arbitrario de cosas, poseen unidad porque podemos considerarlos un conjunto. Así que los conjuntos también poseen unidad, al menos en sentido numérico. Según el Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora, ‘unidad’ refiere al “carácter de ser uno”, por ejemplo del número uno o de un miembro de una clase. Algunas acepciones del término ‘unidad’ en metafísica tradicional son: ‘ser indivisible’, ‘ser un todo homogéneo’ o ‘ser numéricamente uno’. Se considera que los conceptos pluralidad y multiplicidad son opuestos al de unidad porque refieren al “carácter de ser más de uno”. El argumento de lo Uno sobre lo múltiple consiste en postular una entidad que permita explicar la existencia o propiedades de muchas entidades similares en algún aspecto. A pesar de sus diferencias, el labrador Fido, el pitbull Firuláis y el chihuahua Corcho son similares entre sí. En diálogos como Fedón y República, Platón sostuvo que Fido, Firuláis y Corcho son animales similares porque participan de algo común a los tres: la Forma “Perro-en-sí”, un Perro-Prototipo que incluye las características necesarias y suficientes para ser un animal de tal especie. Esa Forma es ejemplo de lo Uno sobre lo múltiple: “Perro-en-sí” explica por qué el enunciado “Fido, Firuláis y Corcho son perros” es verdadero, es decir, explica que podamos predicar, en el mismo sentido, una misma propiedad de muchos seres. Si es verdad que Fido, Firuláis y Corcho son negros, entonces los tres perros participan de la Forma “Negro-en-sí”, que también explica la presencia de tal propiedad en cualquier otro objeto: otro caso de lo Uno sobre lo múltiple. Platón sostuvo que lo Uno existe separado de la multiplicidad que explica. Para él, lo Uno y lo múltiple son opuestos en número y en otros rasgos: lo Uno es eterno; lo múltiple, perecedero. Lo Uno es perfecto; lo múltiple, imperfecto. Lo Uno es inteligible; lo múltiple, sensible. Esta posición fue criticada por Aristóteles en su obra Metafísica.

El concepto diversidad (del latín diversitas) es opuesto a los de identidad o igualdad porque hace referencia a cualquier tipo de diferencia, desemejanza o alteridad. Podemos verlos como interdefinibles o correlativos: Lo diverso es aquello que no es idéntico o igual; lo idéntico o igual es aquello que no es diverso. La diversidad puede darse de muchas maneras y permite distinguir a seres de un mismo tipo o especie; v.g. las razas de perros son distintas entre sí debido a sus peculiaridades. Todos son perros, pero no todos son iguales. Si, en sentido estricto, la unidad no es opuesto de la diversidad, si no son conceptos interdefinibles, ¿qué relación tienen entre sí? Una hipótesis es que la diversidad de características es otra condición necesaria de todo ser. Sin ella, los seres particulares carecerían de individualidad—v.g. todos los perros serían idénticos entre sí –y, si fuesen idénticos en todo aspecto, ¿cómo podríamos decir que, realmente, son más de un perro? En términos platónicos, los perros particulares no se distinguirían del “Perro-en-sí” o ni siquiera habría una pluralidad de perros. Quizá no podríamos hablar siquiera del perro en general, sin haber captado o comprendido previamente la diversidad en la que los perros se presentan.

El concepto “blancura” es diverso del universal “negrura”. Ambos son instancias más determinadas del universal ‘color’. Si no hubiera diversidad entre “blancura” y “negrura”, esos colores serían idénticos –y de nuevo, si son colores idénticos, ¿por qué entonces hablar de dos colores? Si no hubiera diversidad entre los colores, ¿cómo podríamos haber llegado a hablar del color en general? Es decir, la diversidad parece ser tan indispensable para concebir a los seres como lo es la unidad.

Otra hipótesis: Podemos aplicar las nociones de unidad y diversidad a una sola entidad simultáneamente, siempre y cuando no hagamos referencia a los mismos aspectos. Por ejemplo, un grupo de personas puede formar una unidad –v.g. una nación—aun cuando sean diversos en sus orígenes étnicos, creencias, condiciones sociales, preferencias sexuales, etcétera.

 

Autora: Patricia Díaz Herrera