Usar

Desde los inicios de la historia se han postulado finalidades respecto a su utilidad, Heródoto postulo el uso de la historia como memoria que “presenta los resultados de su investigación para que el tiempo no abata el recuerdo de las acciones humanas y que las grandes empresas acometidas… no caigan en el olvido” (Los nueve libros de historia); por lo que el llamado padre de la historia propone la historia para generar una memoria que ponga a salvo los hechos memorables.

En la modernidad Kant propone el uso profético o prógnosis, en su texto “Si el género humano progresa continuamente hacia lo mejor” sugiere que analizando los hechos que se han dado en la historia y sus consecuencias es posible proponer acciones que ayuden a la humanidad porvenir. El ejemplo es el trabajo de los profetas, estos personajes eran capaces de cumplir sus profecías porque intervenían en los actos profetizados, así podían medir sus consecuencias. En ese sentido era posible hacer mejor a la humanidad, proponiendo metas que permitieran medir los actos, un ejemplo de ello sería la idea de paz perpetua, de la cual da una serie de reglas que se han de seguir si se quiere lograr, Que de no cumplirse sería posible asegurar el estado de guerra y si se seguían era posible escapar a tal estado.

Nietzsche en Sobre la utilidad y los perjuicios de la historia para la vida propone tres usos de la historia. La historia monumental, historia modélica, se basa en los grandes hechos de la historia para dar forma al presente y ha de ser el anhelo de la humanidad, inspira a imitar a los héroes del pasado. La historia anticuaria, la cual figura como ideal de añoranza, hace pensar que el pasado es mejor que el presente, al cual se condena pues el pasado es un modelo inalcanzable. Y finalmente la historia critica, la cual nos invita a analizar el pasado para condenarlo y dar paso a lo nuevo, es observar el pasado y someterlo a juicio para explicar el presente, centrarse en el presente y dejar el pasado en el olvido. Benjamin condensa la idea de historia critica en su frase “No hay documento de cultura que no lo sea, al tiempo, de barbarie”, por lo que el uso de la historia no debe estar enfocado en el conocimiento sino también en la crítica del progreso (postular la historia como un devenir constante).

Francisco Giovanni Salinas Romero