Valoración de la naturaleza AI.15

Valoración de la naturaleza

 

Se puede valorar a la naturaleza en al menos tres sentidos distintos. Se le puede valorar en un sentido estético, es decir, con respecto a sus características que la hacen ser bella o nos hacen considerarla bella—su armonía, orden, vastedad, grandeza, su carácter imponente. Se le puede valorar en un sentido ético, es decir, como algo que tiene dignidad y merece ser tratada con respeto y cuidado. Y se le puede valorar en un sentido práctico, es decir, como fuente de beneficios para los seres humanos—como fuente de alimento, recursos energéticos, protección, etc.

 

Uso del concepto

 

Caso 1

Luis: ayer mi amigo James nos visitó en Cancún.

Andrea: ¿y qué le pareció?

Luis: pues, aunque él vive en el Reino Unido, que es una isla rodeada por el mar, se quedó sin palabras al ver el mar Caribe.

Andrea: logró ver lo hermosas que son las playas de Cancún.

Luis: sí, sin duda debemos valorar la belleza que la naturaleza en México tiene.

 

Caso 2

Andrés: estoy muy confundido. Realmente ya no sé si comer carne o no, o si deba volverme vegetariano.

Luisa: ¿por qué lo dices?

Andrés: en mi clase de ética, hemos estado hablando de cómo las personas merecen respeto, y que son muy valiosas. Pero, pensé, ¿por qué solo las personas?

Luisa: ¿hay algo más que tenga valor moral?

Andrés: ¡Claro! Ve a tu alrededor. La naturaleza misma, los árboles, los animales, todo debería ser tan valioso como los seres humanos.

Luisa: ahora veo por qué quieres ser vegetariano.

 

Caso 3

Andrea: un amigo cree que la naturaleza debe ser respetada porque es muy valiosa.

Luis: no sé si eso es cierto, no lo he pensado. Pero, lo que sí creo es que, sin la naturaleza, los seres humanos estaríamos perdidos.

Andrea: ¿crees que la naturaleza solo tiene valor porque es útil para los humanos?

Luis: a lo mejor la naturaleza es mucho más valiosa que eso, no lo sé. Pero sí estoy seguro de que es valiosa al menos porque es muy útil. Mañana hablamos con la profe de ética y le hacemos esa pregunta. ¿Qué te parece?

Andrea: me parece muy buena idea.

 

Discusión del concepto

 

El valor que la naturaleza tiene ha sido discutido en al menos dos dimensiones: la dimensión ética y la dimensión estética. Con respecto a la primera dimensión, ha sido fuente de gran controversia si la naturaleza tiene un valor intrínseco o más bien extrínseco. Es decir, se ha discutido si la naturaleza es valiosa por sí misma independientemente de si ella es de alguna utilidad para los seres humanos, o si su valor solo deriva del uso que se le pueda dar. Esta discusión incluye tanto al valor que los animales como las plantas y demás organismos vivos y no vivos (como montañas, océanos, minerales, etc.) puedan tener. Con respecto a la segunda dimensión, se ha discutido si la naturaleza es bella y, en consecuencia, puede ser objeto de valoración estética. Se ha pensado, por una parte, que solo obras creadas por el ser humano pueden ser objetos de valoración estética. La naturaleza, en contraste, al no haber sido creada por el ser humano, no es propiamente un objeto artístico y, en consecuencia, no puede ser objeto de valoración estética. Por otra parte, se ha pensado que no solo objetos creados por el ser humano pueden ser valiosos, sino que la naturaleza, no solo es bella en sí misma, sino que es uno de los objetos más bellos, con respecto a la cual, cualquier obra humana parece irrisoria. En contraste, se ha pensado que la naturaleza, en sentido estricto, no tiene valor alguno, ni moral ni estético. La razón principal es que la naturaleza simplemente es. Cuando un guepardo caza una gacela, esa acción no es objeto de evaluación ni moral ni estética—de la misma forma que en la que una piedra es movida por el aire en medio de una montaña. Es simplemente un hecho sin valor. En el mejor de los casos, la naturaleza solo tiene un valor práctico para los seres humanos. En contraste, también se ha pensado que el valor estético y el valor moral de la naturaleza van estrechamente unidos. En particular, se ha pensado que la belleza de la naturaleza, entre otras cosas, puede ser una razón para conservarla y protegerla, lo cual da pie a su valor moral. En cualquier caso, es un debate abierto si la naturaleza tiene algún valor moral o estético, además del valor práctico que casi todos aceptan tiene.

 

Por Víctor Cantero Flores

Usuario (de la Plataforma de Temas): @victorcanteroflores